El matrimonio es un compromiso muy importante que se hace con la pareja, porque cuando se jura ante el altar estar en las buenas y en las malas, en la salud y en la enfermedad y hasta que la muerte los separe, se crea un lazo con el corazón que ni los problemas más fuertes pueden destruirlo; se necesita ser paciente y firme porque los cuentos de hadas no existen y en una pareja van a existir situaciones que pongan a prueba esa unión, y es de esta manera cuando deben existir las claves más importantes para un matrimonio duradero las cuales son: el respeto, a comunicación, la solidaridad y principalmente el amor. Así lo define Lulú De la Llave cuando nos deja entrar en la calidez de su hogar para contarnos un poco de esa hermosa historia que nació hace años al lado del amor de su vida Víctor Ángel Lara Crespo.

Fue gracias a una prima en Xalapa, que los dos corazones se encontraron; el quedó prendido de la gran belleza de Lulú y ella del porte y caballerosidad de Víctor Ángel y hoy después de tantos años juntos y dos hermosos hijos Andrea y Víctor Ángel que la pareja continúa de la mano, construyendo esa vida juntos.

Fue un 3 de marzo de 1984 cuando en una elegante boda en la Catedral de la Inmaculada Concepción que unieron sus almas en matrimonio; después de la misa se dirigieron a la recepción en el Casino Español de Córdoba en donde aún recuerdan con agrado ese día que fue el primero de muchas aventuras juntos, como cuando se fueron 6 años a vivir a España y el destino los trajo de regreso a esta su casa, Córdoba, donde llevan años compartiendo gratas experiencias con amigos y familia, quienes coinciden en que ellos son una de las parejas más unidas y que sin duda son un gran ejemplo para sus hijos.


Jhenny Renaud/El Mundo de Córdoba