Ciudad de México.- El Cruz Azul ya no enamora a las nuevas generaciones de futbolistas mexicanos.

No sólo ya no disputa Liguilla, ni tampoco tiene canteranos que llamen la atención en la Liga MX, además de que apenas cuentan con un jugador en Selección Mexicana: Jesús Corona en la Copa Oro; a La Máquina ya no van los que sueñan con trascender en el balompié.

"Hoy en día no hay nadie de inferiores con ese nivel que puedas decir 'ese va a ser figura en Cruz Azul', hoy todas las figuras han sido gente que viene de fuera", explicó el ex celeste Alejandro Vela en entrevista con CANCHA.

"Como Cruz Azul era un equipo que siempre peleaba, todos los jóvenes querían ir a ese equipo; ahora que ven que es un club, que además de que no está atravesando un buen momento, no le da oportunidad a sus básicas. Los jóvenes que aspiran a ir probarse a un equipo, ya no van a Cruz Azul a probarse".

En el Clausura 2017, la Sub 20 celeste terminó 9 de la clasificación, la Sub 17 cerró en el lugar 12 y la Sub 15 culminó en la posición 7 de su grupo.

Mientras Chivas y Pachuca apuestan al debut de canteranos en la Liga MX y exportan jugadores, tras un trabajo de visorías a nivel nacional; La Máquina sólo realiza 2 reclutamientos al año en La Noria.

"Eso es lo difícil, que hoy los jóvenes tampoco quieren pertenecer a Cruz Azul porque saben que no van a tener muchas oportunidades de jugar ahí, entonces se terminan yendo a Pachuca, a Chivas", apuntó Vela.

Sin diamantes por pulir, esta situación podría traer consecuencias a futuro para los celestes, que en los últimos torneos se han enfocado en el talento extranjero.

"Cruz Azul se está quedando además sin buenos jugadores que quieran ir a estar, pertenecer a la institución, y eso es algo complejo y es algo difícil porque si no te nutres de jugadores mexicanos que salgan de tus inferiores, te la vas a pasar gastando", apuntó Vela.

"Y de 5, 6, te pegue uno que venga de fuera y eso no puede ser una filosofía de trabajo y que te vaya a garantizar títulos".

Sin campeonatos, sin Liguilla y sin cantera, el futuro de los celestes luce cada vez más obscuro.

Reforma