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CIUDAD DE MÉXICO.- Las cuerdas de los violines, violas, chelos y contrabajos parecían a punto de reventar por la energía con la que exige ser tocada La noche de los mayas.

Los percusionistas, un alemán y el resto, mexicanos, llevaban el tenor.

Al terminar la sinfonía compuesta por Silvestre Revueltas, los invitados al Palacio de Bellas Artes, rompieron en aplausos, poniéndose de pie.

Alondra de la Parra logró que se fusionaran y tocaran al unísono la Orquesta Escuela Carlos Chávez y la Orquesta Juvenil Nacional de Alemania, en el concierto que dio por inaugurado el Año Dual Alemania-México.

El público se emocionó con la interpretación que las orquestas juveniles dieron el lunes por la noche, con un ímpetu digno de su edad, de entre 18 y 30 años.

De la Parra escogió una pieza representativa de la música orquestal mexicana, la de Revueltas, y una de la música alemana, la Sinfonía No. 3 en mi bemol mayor, op. 55 Heroica, de Beethoven.

Antes de iniciar, De la Parra se dirigió al público para hacerles saber que el programa había cambiado, pues tocarían completa la sinfonía de Beethoven y no sólo tres movimientos como decía el programa.

Previo al concierto, ocurrió la ceremonia de inauguración, en donde el Ministro Federal de Relaciones Exteriores de Alemania recordó que cuando Beethoven compuso Heroica, Alexander von Humbolt viajó a México, llevando a Europa los relatos de sus viajes.

Por parte de México, estuvo Rafael Tovar y de Teresa, Secretario de Cultura, quien resaltó las relaciones diplomáticas y culturales que existen desde tiempo atrás entre ambos países.

El funcionario calificó a Alemania como socio indispensable del México contemporáneo, y cuya relación pone énfasis en el presente. Como muestra, fue el concierto de las orquestas juveniles de manera conjunta.

El concierto terminó con De la Parra y los jóvenes tocando un encore a petición del público. Los jóvenes se fundieron en felicitaciones mutuas y abrazos.

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