Tezonapa Ver.- Roberto Pérez Málaga, migrante de Agua Blanca en San Salvador, señaló que a pesar del peligro que corren en el trayecto desde su ciudad natal hacia el norte del país, además de la amenaza de ser deportados por las nuevas medidas antimigratorias de Donald Trump, ellos se arriesgan a cruzar la frontera, aunque en ello se les vaya la vida.

El aventurarse para tratar de cruzar hacia el país del norte, “no es algo que sea solo por querer mejorar económicamente, ya que en su país además de estar marginados y en la pobreza, tienen que huir o esconderse para evitar ser enrolados en la guerrilla”, manifestó.

“Allá nos reclutan desde los 12 años, pero quienes podemos ocultarnos, pues ya no nos llevan, y mejor nos salimos de nuestro país y nos aventuramos a tratar de lograr el sueño americano, algunos paisanos lo han logrado, pero otros por desgracia han quedado en el camino”, expresó con gesto preocupante, Pérez Málaga, de 28 años de edad.

El tren en el que viajaban lo tomaron en la ciudad de Tierra Blanca de donde transbordaron, para poder seguir su camino hacia el norte del país, en el carguero venían aproximadamente 200 indocumentados de El Salvador y de Honduras; en el camino por lo menos se quedaron otros 200 que se bajan a pedir comida y agua, pero ya no logran subirse al “gusano de acero”, porque este ya va muy rápido cuando tratan de volver a abordar el tren.

Tras preguntarle al migrante sobre su paso por el pueblo de Vicente Camalote donde tienen prohibido bajarse del tren y salir al pueblo a pedir comida y agua, este dijo que en ese pueblo ya conocen que no deben de salir de las vías del tren para evitar que algo malo les vaya a pasar, por lo que al pasar por el pueblo, prefieren seguir arriba del tren para evitarse problemas con los pobladores.

“Nuestros paisanos avisan sobre los riesgos y problemas que hay por el paso, sabemos que en algunos lugares nos ven como delincuentes, y no es por demás, algunos de los que vienen en el tren son de la banda de Los Mara, y a esos hasta nosotros les tememos, porque nos matan y nos avientan del tren”, dijo el joven aventurero, quien pidió comprensión a los ciudadanos, diciendo que ellos van en busca de un mejor futuro para sus familiares, pero sobre todo escapando de no ser reclutados por la guerrilla.



De la redacción

EL MUNDO DE CÓRDOBA