Región.- En el municipio de Amatlán, 36 de las 70 localidades se encuentran en alta y muy alta marginación, mientras que en Cuitláhuac, de las 73 localidades 37 la conforman en alto y 10 en medio y Yanga tres en muy alto y 20 más en alta marginación, donde además, por la pobreza, a los habitantes no les alcanza para adquirir la canasta básica.

En algunas de esas localidades no se contemplaron obras de servicios básicos en este último año de administración, careciendo principalmente de agua potable, drenaje, alumbrado y pavimentaciones.

Los índices de marginación miden las carencias de la población asociadas a la escolaridad, la vivienda, los ingresos y otros aspectos sociodemográficos.

Tan sólo el Consejo Nacional de Población (Conapo), señala que en seis de las diez regiones que conforman el estado de Veracruz existen 37 con los más altos índices de marginación.

De acuerdo con los datos demográficos, en el 2010 Amatlán tenía 42 mil 268 habitantes, de los cuales el 11.42 por ciento padece pobreza extrema (5 mil 14 personas), que si bien no acceden al programa de Cruzada Contra el Hambre, sí reciben otros apoyos federales como Prospera.

El Payán, kilómetro Once, Zacatipan y Piedra de Agua son consideradas en muy alto grado, mientras que la cabecera, Los Ángeles, Cacahuatal, Cañada Blanca, Ojo de Agua y California son algunas comunidades donde los habitantes tienen alto grado de pobreza.

En el caso de Cuitláhuac son en total 75 localidades, de estas 37 tienen un alto grado de marginación que representa más de cuatro mil personas, 10 en medio que son más de tres mil 300 y en bajo son más de 14 mil. El 12 por ciento vive en pobreza extrema.

Finalmente, en Yanga que en el último censo contemplaba una población de 17 mil 462 habitantes, donde el 46 por ciento tenía alto grado de marginación, de sus 41 localidades tres están en ‘muy alto’, que son la Abel Ayala, El Encinal y Tejerías, mientras que 20 en ‘alto’ como San Miguel El Grande, San Joaquín, Loma de Guadalupe, Mesillas, Tranca del Perro, entre otras. En al menos tres de estas localidades sí se contemplaron obras públicas.

Algunas de las situaciones por las cuales no se combatió la pobreza durante los últimos cuatro años fue por los desfalcos en la administración estatal anterior. La Tesorería de la Federación transfirió a la Secretaría de Finanzas y Planeación los recursos de PROSPERA 2016 por 327 millones 453 mil pesos, pero para el año 2017 se reportó en bancos un saldo por 10 millones 200 mil pesos.

Del total de los fondos entregados al Estado sólo se transfirieron 11 millones 460 mil pesos y del resto del dinero los Servicios de Salud de Veracruz no entregaron documentación comprobatoria que demostrara su gasto. Por lo anterior, pidieron el reintegro de 316 millones 86 mil pesos más los intereses generados a junio del 2017.


Jazmín Suazo Solís

EL MUNDO DE CÓRDOBA