Región.- Pérdidas superiores a los 5 millones de pesos han dejado los derrames en siembras de caña por robo de combustibles, ocurridos en los últimos dos meses en las comunidades de Cuichapa y Amatlán.

Las localidades El Moral, El Otate y La Patrona son las más dañadas en una extensión de diez hectáreas de cultivos que se marchitaron al tener contacto con el hidrocarburo, afectados del ejido La Palma, denunciaron que al tratarse de grupos delictivos no denuncian por temor a ser víctimas de agresiones.

El contacto del combustible con la planta de caña genera que se pierda la producción y no entreguen cosecha al ingenio, uno de los perjudicados por ese delito, mencionó que los propietarios a pesar que realizan maniobras después de la contingencia a través de programas de riego para limpiar el pelillo, gran parte de la siembre se pierde.

Derivado del problema mencionó que este año se desaprovecharon más de diez hectáreas, mientras que otras fueron salvadas con limpieza del terreno, sin embargo presentarán bajo rendimiento en zafra, sin embargo reconoció que el robo de gasolina afecta severamente al sector cañero, debido a que delincuentes dejan abiertas la tubería y se expande en cultivos de café y caña.

“Nadie responde por los daños, estamos desprotegidos, no existe ningún seguro que pague, Pemex no se hace cargo de las afectaciones, muchos campesinos vivimos únicamente de esta actividad y no es justo que de la noche a la mañana unos ladrones sequen nuestro patrimonio”, reclamó un campesino que perdió 50 tareas de siembra.

Según el ejido La Palma, por Amatlán y Cuichapa atraviesan entre cañaverales, más de 30 kilómetros de ductos de 7 y 14 pulgadas que transportan combustibles a distintas refinerías del país.


De la Redacción