Fortín.- Más de 30 familias de Mata Larga tienen que cruzar diariamente un puente improvisado con dos postes y un débil pasamanos para llevar a sus hijos a la escuela y otros más para llegar a su trabajo, además de soportar los olores fétidos que emanan del río que cruza la comunidad.

Los habitantes de ese lugar comentaron que esa ruta es paso obligado, por que los comunica de manera inmediata con la carretera que va a Villa Unión para llegar al lugar conocido como “La Piedra”, donde de manera inmediata abordan un taxi colectivo de 8 pesos que los lleva a la ciudad.

De lo contrario, si quieren acudir a Fortín, tienen que caminar hasta el panteón para encontrar un taxi que les cobra el viaje como especial entre 30 a 40 pesos, situación que los pone en desventaja al ser familias de escasos recursos.

María Pulido, quien vive a escasos metros del río dijo a este medio que en estas fechas el río emana olores fétidos y tienen problemas de moscos, “mi hijo apenas regó cal para ver si se morían los moscos porque como no ha llovido, el río ni se ha limpiado y el agua está estancada”.

En dicho lugar se pudo observar la presencia de menores de edad que en sus brazos y piernas mostraban huellas de picadura de mosco, por lo cual hicieron un llamado a las autoridades de salud del Ayuntamiento para que fumiguen las casa aledañas al río donde se presenta mayor incidencia de mosquitos.

Asimismo, hicieron hincapié en la necesidad de que las autoridades habiliten el puente y proporcionen de luz el paso de servidumbre que se ubica entre cañales y fincas de café, ya que por las noches algunas personas que llegan de su trabajo tiene que pasar.


Sergio Arcos/El Mundo de Córdoba