Amatlán.- A un año de que el temblor dañó dos aulas de la primaria, Vicente Guerrero en la comunidad Atoyaquillo, estudiantes reciben clases aglomerados en un salón donde imparten tres grados.

Esperanza González, sub agente municipal, lamentó el desinterés de Espacios Educativos por construir un nuevo edificio, debido a que a través de un dictamen, Protección Civil estatal ordenó el desalojo de los menores por representar un peligro, pues las cuarteaduras en techo y paredes son prolongadas.

Debido a la falta de respuesta, dijo que las dos aulas que no registran daños, son utilizadas para impartir tres grados en cada una, lo cual representa un problema de aprendizaje para los alumnos.

Debido a la falta de recursos, refirió que los padres están imposibilitados en demoler las estructuras dañadas para construir un nuevo plantel, por eso permanece en esas condiciones que ponen en riesgo a los alumnos.

“Tiene poco más de un año que la escuela presentó daños por un temblor, no hay respuesta de ninguna autoridad y los alumnos de todos los grados toman clases en dos aulas, es un problema severo del que se olvidó Espacios Educativos”, refirió.

La sub agente, atribuyó que por tratarse de una zona serrana, no han solucionado el problema, debido a que no hay visitas de revisión en escuelas de la sierra, lo cual pone en riesgo a maestros y alumnos ya que estos se encuentran cerca del patio de receso.


ANTONIO ARRAGÁN/EL MUNDO DE CÓRDOBA