Ciudad de México.- La Auditoría Superior de la Federación (ASF) dio a conocer que recientemente formalizó ocho nuevas denuncias penales ante la Procuraduría General de la República (PGR) contra el gobierno de Veracruz, relacionadas con auditorías en las cuales existe la presunción de daño patrimonial que asciende a cinco mil millones de pesos.

En una nota publicada en La Jornada, la dependencia federal señala que las irregularidades abarcan desde malos manejos de recursos del Fondo Nacional de Desastres hasta partidas asignadas para infraestructura educativa que fueron desviadas a otros rubros.

Con ese monto, el total de recursos por los que la administración de Javier Duarte de Ochoa enfrenta cargos –asociados a más de 50 auditorías– asciende a casi 17 mil millones de pesos.

En el paquete de denuncias penales más reciente se incluyen las primeras tres demandas vinculadas a la cuenta pública 2014.

En las denuncias recientes las auditorías que pueden derivar en acción penal dan cuenta de que el gobierno veracruzano desvío recursos del Fondo de Aportaciones para la Educación Básica –de origen federal– para el pago de la nómina estatal, con un monto de mil 773 millones de pesos.

También correspondiente a la última cuenta pública, la ASF detectó la manipulación irregular, que derivó en denuncia penal, de 531 millones de pesos entregados en 2013 al estado para realizar obras de reconstrucción por desastres naturales, que tres años y medio después no se han efectuado.

Aunque existen múltiples consideraciones de la ASF para presentar denuncias penales, otra de las de mayor monto se refiere a los mil 174 millones de pesos entregados por la Federación, que deberían ser transferidos al régimen estatal de protección social en salud, transferencia que no se acreditó.

Otra irregularidad asentada en una denuncia penal de 2013 se refiere a los 653 millones de pesos que por medio del Fondo de Aportaciones Múltiples se entrega a los estados y deberían transferirse al Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia en la entidad, de los cuales sólo se aplicó 5 por ciento. Y una más se relaciona con 410 millones de pesos retenidos a empleados, que no fueron enterados al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado en 2013.

El Fondo para la Infraestructura Social también fue manejado irregularmente por el gobierno de Veracruz, ya que 463 millones de pesos que deberían haber sido destinados a acciones gubernamentales de combate a la pobreza fueron desviados a fines ajenos a la política social.

La ASF también detectó y denunció irregularidades sobre otra partida de 278 millones de pesos que fueron canalizados al gobierno estatal mediante el Fondo de Aportaciones para Seguridad Pública, recursos que fueron desviados del objetivo al que debieron aplicarse, en una entidad que presenta graves problemas de inseguridad.

Prácticamente no existe un sector que haya quedado intocado por la manipulación irregular del presupuesto con posibles consecuencias penales.

Es el caso de los 315 millones de pesos que deberían ejercerse en el Sistema Estatal de Salud, ya que la ASF detectó, en la cuenta pública de 2013, que fueron canalizados al Fondo de Aportaciones para Servicios de Salud.

Entre otras irregularidades está la de las partidas que no se entregaron a los municipios, por 140 millones de pesos, del fondo de apoyo a esas entidades.

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