Ciudad de México.- La Costeña señaló que los empleados que supuestamente orinaron sobre una producción de chiles fueron despedidos, pero no por aquel hecho, sino por tener su celular en horas de trabajo.

Rafael Celorio, director general de La Costeña, detalló que se tienen trabajadores que fueron testigos durante el hecho y que afirmaron que sólo era un tema de broma.

Además de que la banda se encuentra a una altura complicada para llevar a cabo ese acto.

La imagen circuló el 2 de julio y el 4 de julio fueron despedidos los dos empleados, mismos que eran temporales, ya que la época de alta demanda es de los meses de junio a septiembre por lo que se requiere más personal, explicó María Álvarez, gerente de mercadotecnia.

Los trabajadores no fueron despedidos por orinar en la planta, aclararon, la causa fue por jugar con el celular en un lugar donde no pueden entrar aparatos, ni otros artículos como relojes, además de que se distraían en sus horas laborales.

Ayer la Comisión para la Prevención de Riesgos Sanitarios del Estado de México fue a hacer una visita a la planta ubicada en esa entidad y la autoridad descartó posibles daños a la salud, refirió Celorio.

Jazmín Hernández, gerente de investigación y desarrollo de la compañía dijo que la empresa cuenta con un sistema de calidad completo donde se incluyen monitores microbiológicos.

"El sistema de calidad como herramienta de control funciona adecuadamente y es reprochable que ante acciones irresponsables de dos jóvenes que actuaron sin medir las consecuencias la credibilidad de toda una cadena de valor y generadora de empleo sea cuestionada por desconocer las implicaciones de sus actos", afirmó Hernández.

El directivo dijo que no han percibido caídas en sus ventas y que descarta que ocurra, pues es una empresa con 93 años de historia en el mercado.

"Nos afectó más anímicamente, nos dio mucha tristeza que gente sin investigar, primero, que es lo que había pasado dijera que ya había un hecho que no lo fue", resaltó.

Pidió que se investigue cuando ocurre un acto así para saber lo que realmente sucede, ya que no por un hecho aislado se debe juzgar a los trabajadores y a la marca, concluyó.