Tlaxcala, Tlaxcala .- Trabajadores adheridos al Sindicato 7 de Mayo marcharon de la ciudad de Tlaxcala al Ayuntamiento de esta localidad para exigir la reinstalación de empleados de base despedidos por el Alcalde Héctor Domínguez Rugerio.

Al grito de "¡Se ve, se siente, chingue su madre el Presidente!", "Fuera el Presidente!", los sindicalizados, encabezados por su dirigente, Edgar Tlapale, acusaron despido injustificado de 34 compañeros.

El argumento que dio el munícipe fue que los trabajadores no cumplieron con los requisitos de ley para obtener una plaza permanente en la plantilla laboral de la Presidencia Municipal.

Otros trabajadores agremiados fueron despedidos de los Ayuntamientos de Huamantla, Tlaxco, Ixtacuixtla, Ayometla, Tepetitla, San Francisco Tetlanohcan y Texoloc, acusaron.

"Fue un atentado contra los derechos de los trabajadores de las administraciones públicas municipales", dijo una sindicalizada desde un altavoz.

Los recortes de trabajadores adheridos al organismo sindical suceden unas semanas después de una reunión de los 60 Alcaldes del estado con el Gobernador Marco Antonio Mena, en Casa Tlaxcala, donde acusaron abusos de los sindicalizados, pues exigen salarios y prestaciones que al paso del tiempo se han vuelto impagables.

Los munícipes, incluso aseguraron que el 50 por ciento del gasto corriente se destina al pago de trabajadores basificados.

"¡Si se meten con uno, se meten con todos!", "¡No somos uno, no somos 10, Presidente cuéntanos bien!", arengaban los quejosos.

El sindicato presumió la presencia de al menos 10 mil personas en la marcha, aunque la mayoría son familiares de los sindicalizados.

Al llegar el contingente a la Presidencia Municipal de Chiautempan, Tlapale solicitó una audiencia con el Alcalde Domínguez Rugerio, pero ante su ausencia, fue atendido, junto con una comisión de cinco trabajadores, por el secretario particular Mario Olivares y el subdirector de Gobernación, Javier Hernández.

Los sindicalizados manifestaron que no son ellos los que afectan las finanzas de los municipios, sino los Alcaldes y sus subordinados, quienes se asignan altos salarios, prestaciones y otros beneficios como gasolina y telefonía celular con cargo a la hacienda pública.

Las basificaciones, aseguraron, están apegadas a la ley, porque se trata de trabajadores con la edad y el tiempo de servicio requeridos.

La marcha de los sindicalizados provocó que a su paso, comerciantes del Primer Cuadro de Chiautempan cerraran sus locales para prevenir saqueos y actos vandálicos.

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