Ciudad de México.- Ante el incremento de sitios contaminados por ordeña de ductos de Pemex, de acuerdo con información de la petrolera, autoridades ambientales están obligadas a urgir a la empresa a remediar los perjuicios, coincidieron especialistas.

El secretario de la Corte Internacional de Arbitraje Ambiental, Ramón Ojeda, llamó a autoridades ambientales a hacer un peritaje sobre el efecto del daño en los suelos y en el entorno donde se registra extracción ilegal de hidrocarburo.

"Hay un daño concreto a la capa del suelo que tiene que ser evaluado y los efectos en la vegetación del entorno, porque hay una derrama al momento de la extracción ilegal", aseveró.

"Las autoridades deben también registrar los efectos nocivos a la calidad del aire, derivado de derrames del hidrocarburo que quedó regado al momento de la extracción y el efecto que tienen los hidrocarburos que quedan en el suelo hacia los mantos freáticos".

REFORMA publicó hoy que, de acuerdo con el Informe de Sustentabilidad 2015 de Pemex, aumentó el número de sitios contaminados por la extracción en un 9 por ciento, al pasar las hectáreas dañadas de mil 65 a mil 161.

El año pasado, Pemex remedió apenas 47 hectáreas de su pasivo ambiental.

Un investigador del Instituto de Ecología de la UNAM, Gerardo Ceballos, señaló que el creciente robo de combustibles tiene implicaciones graves para el medio ambiente, por lo que es necesario contar con un inventario que no sólo reporte el número de pasivos ambientales, sino el grado de atención a cada zona.

El inventario, dijo, tendría que convertirse en un dictamen a partir del cual se inicie un programa de remediación con acciones específicas, tiempos definidos y evaluaciones de cumplimiento en la reparación de daños.

"Se están contaminando áreas enormes y es necesario que Pemex, en conjunto con la Semarnat, hicieran una evaluación de qué tan grave es el problema de acuerdo al tipo de área, no es igual un derrame en el desierto de media hectárea a que si estamos en una zona tropical cercana a un río.

"Tendríamos que tener una evaluación seria en donde puedan participar instancias como, por ejemplo, la UNAM, el Politécnico o un grupo de expertos; y, en base a ello, poder iniciar un programa de restauración", aconsejó.

Por su parte, un investigador y docente de la Facultad de Ciencias de la UNAM, Omar Arellano, especialista en evaluación de riesgo ecológico, consideró que la autoridad ambiental está rebasada en la tarea de mitigar impactos negativos de la ordeña.

No obstante, subrayó que deben implementarse estrategias de remediación en la medida en que van registrándose extracciones ilegales en la red de ductos de Pemex.

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