Luis Velázquez

La alternancia partidista en Veracruz ha tomado por sorpresa a la elite priista y en unos casos la servidumbre humana se expresa en su más alta dimensión.

Por ejemplo:

El miércoles 15 de junio, día de quincena, el virtual gobernador se reunió en Xalapa con los magistrados del Poder Judicial en su edificio.

Entonces, y según la sabrosa crónica de Jair García, reportero de La Jornada Veracruz, la mayor parte de magistrados fueron asaltados en despoblado por la duda y la incertidumbre.

Y para acabar pronto, de la corbata roja que muchos suelen utilizar empezó la locura por si de plano se ponían una corbata azul, el color oficial del partido al que pertenece el sucesor de Javier Duarte, JD.

Pero, además, la locura llegó a tanto que, por ejemplo, muchos de ellos sostuvieron acalorados debates por si también el pañuelito colocado en la bolsa superior del saco sería de color azul.

Bastaría referir, por ejemplo, que apenas abrieron el comercio de Xalapa, las secretarias de algunos magistrados corrieron a comprar una corbata o un pañuelo, uno y otro de color azul.

Ninguno de ellos pensó en utilizar, digamos, una corbata de color amarillo, toda vez que el PRD fue en alianza electoral con el PAN a las urnas.

Desde luego, los más angustiados eran los magistrados, y en el caso de sus homólogas, una que otra, aun cuando entre ellas hubo diversidad, pues una llegó al edificio del Tribunal Superior de Justicia vestida de amarillo.

El afán de agradar al virtual gobernador llegó a lo siguiente: aun cuando la cita, cuenta Jair García, era a las once de la mañana, una hora antes, el 99 por ciento de los magistrados ya estaban ahí, lo que nunca antes en su chamba cotidiana.

Entonces, llegó el momento estelar. La hora del encuentro.

Y cuando vieron entrar al Yunes azul todos quedaron atónitos, pues lucía "una llamativa corbata color rojo".

Se ignora si el color rojo era, digamos, el color rojo fidelista, y/o por el contrario, el color rojo del partido tricolor y/o un color, digamos, el rojo color del amor y la pasión que luce imponente en algunos moteles y/o un color rojo apartidista.

Un magistrado

desentonó

De los 50 magistrados uno, quizá el más joven, desentonó de todos.

Felipe Amadeo Flores Villalba, hijo de Felipe Amadeo Flores Espinoza, quien iniciara en política al mismo tiempo que Miguel Ángel Yunes Linares en el sexenio de Rafael Hernández Ochoa, 1974/1980.

Exjefe del jurídico de Javier Duarte, notario público, ex presidente de "Los Viagra", Flores Villalba llegó a la reunión vestido de guayabera blanca de manga larga.

Y como el apóstol Santiago de Jesús ocupó un asiento por ahí, lejos del virtual gobernador.

Pero cuando el Yunes azul se despidió y saludó a todos de mano se detuvo en Felipe Amadeo junior y platicaron unos segundos, unos minutos quizá, más que con los otros.

Y es que el sucesor de JD lo conoce desde niño, de igual manera como el presidente del CDE del PRI conoce a los Yunes azules y en la lógica de la cultura priista nada fácil sería que uno y otro sean llamados "tío", de igual forma, como por ejemplo, los hijos de Raúl Salinas, Carlos y Raúl, llamaban "tío" a Carlos Alberto Madrazo, el padre de Roberto Madrazo Pintado.

Es más, hubo quien entre los magistrados miró en Flores Villalba, tan joven y tan suertudo, al futuro presidente del Tribunal, toda vez que en Veracruz, como en el resto del país, los poderes Legislativo y Judicial suelen arrodillarse ante el jefe del Poder Ejecutivo.

Corbatas azules

estarán de moda

De acuerdo con el sistema político, el góber en turno es el gurú, el tlatoani, el jefe máximo, el patriarca, el mesías, el dios terrenal.

Dueño del día y de la noche, suele darse una feroz y reñida competencia entre el primero, el segundo y el tercer círculo del poder para ganar los favores.

Incluso, hasta las barbies y los bufones y los chismosos suelen reñir para estar en el ánimo del jefe máximo de la revolución hecha gobierno.

Un político priista dijo alguna vez a un gobernador:

"Ya repartió usted todos los cargos y nada me tocó. Sólo pido un favor: de vez en vez invíteme a uno de sus eventos y salúdeme con efusividad delante de todos que yo me encargo de los demás".

Y en efecto, tal cual se pasó el sexenio haciendo negocios con tal saludito, estafando a todos.

Por eso, incluso, hacia el principio de su administración, Javier Duarte dijo a Rafael "El negro" Cruz de Nopaltepec:

"Si con Fidel Herrera te fue bien, conmigo te irá mejor".

Por eso es que entre otras razones, los magistrados del Tribunal Superior de Justicia enloquecieron el miércoles 15 enviando a sus secretarias a comprar corbatas y pañuelos azules para recibir al sucesor de JD.

De aquí pa'lante, entonces, si el lector necesita dar un obsequio a un funcionario público del gobierno de Veracruz basta y sobra con una corbata azul que desde ahora se han puesto de moda.

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