Ciudad de México.- Las zonas económicas especiales en el sur del País son la gran apuesta del Gobierno federal para impulsar la región, sin embargo, legisladores y especialistas aún dudan del alcance que puedan tener para atraer inversión privada.

Aunque en otras regiones del mundo han tenido éxito, el caso mexicano podría tornarse distinto si no existe una adecuada coordinación entre los distintos niveles de Gobierno, sobretodo en la aplicación de los inventivos fiscales.

"En China, en India, el modelo de zonas económicas fue muy exitoso, pero las condiciones en ambos casos eran muy distintas a México, en donde se requiere de una mayor coordinación para implementarlo correctamente.

"La idea me gusta, pero depende de muchas cosas, entre ellas tener una buena infraestructura, adecuada para impulsar la zona y actualmente no la hay", dijo Raúl Feliz, académico del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

Actualmente, añadió, la región donde se pretenden instalar las zonas económicas especiales carecen de carreteras adecuadas, puertos suficientes y otro tipo de infraestructura necesaria, además de que el Gobierno federal no tiene el dinero para hacer esas obras pronto.

"Falta la infraestructura, es un reto importante, pero hacer la obra pública sale más barato que tener que impulsar todo en el estado", apuntó.

"El éxito de las zonas especiales radicará en la inversión privada que pueda llegar, porque la idea es que esas regiones se desarrollen de manera sostenible en el tiempo", opinó Héctor Villarreal, director del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

Sin embargo, para que la iniciativa privada se anime a invertir en las zonas especiales es necesario que el Gobierno impulse la infraestructura local, en medio de recortes presupuestarios, mencionó.

"Necesitas de un gobierno interesado en invertir en obra y ahora con la caída en la inversión pública que hemos observado y los recortes, es poco probable que desarrollen proyectos importantes", señaló Villarreal.

Otra de las preocupaciones que hay en torno a las zonas económicas especiales, agregó, es que con tantos incentivos fiscales planeados es posible que se den triangulaciones y esquemas para evadir impuestos.

Esa preocupación fue compartida por legisladores.

Vidal Llerenas, diputado federal de Morena, puso como ejemplo el caso del acero, que podría llegar al País a través de las zonas económicas especiales, pagando un arancel mucho menor al que pagaría en otro lado.



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