Ciudad de México.- El Ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Luis María Aguilar, cuestionó ayer a los críticos del debido proceso y a quienes acusan de corrupción a jueces y magistrados por sus fallos, pues dijo que muchas veces descalifican sin conocer los hechos.

En un discurso inusual ante el Presidente Enrique Peña Nieto y el empresario Alejandro Martí, quien ha cuestionado a los tribunales por la liberación de secuestradores, Aguilar afirmó que la descalificación generalizada de los juzgadores mina al sistema de justicia que se pretende construir.

"El debido proceso legal no es un obstáculo ni un pretexto, es una garantía para todos y cada uno de los habitantes de este país; el debido proceso hace que las cosas se hagan bien, no por presunciones, inferencias mediáticas o porque se cree que alguien es culpable. Mientras no existan pruebas lícitas que así lo demuestren, los jueces no podrán seguir un camino fácil de condenar a alguien por su propia apariencia.

"Es y ha sido una mala práctica descalificar a los jueces fuera del contexto en el que han juzgado; lo que no contribuye al interés de lograr un mejor sistema de justicia penal, y haciéndolo, ese juzgamiento de los jueces, sin conocimiento muchas veces directo de los hechos y derechos que han estado en juego en cada caso concreto, y sin percatarse de las reglas constitucionales, legales y jurisprudenciales que lo rigen obligatoriamente", dijo durante su intervención en el Octavo Foro Nacional de Seguridad y Justicia.

El también presidente del Consejo de la Judicatura Federal expuso que el debido proceso es el resultado de reglas construidas sobre las disposiciones de la ley, tras largos debates de interpretación, favoreciendo a la persona con base en los principios y derechos de la Carta Magna.

"No tenemos duda en la justicia federal que los derechos de los acusados de un delito son fundamentales, pero no es menos cierto e incontrovertible que los de las víctimas tienen la misma importancia, trascendencia y altura humana y deben ser respetados con la misma aplicación y cuidado, responsabilidad e intensidad, de lo contrario la decisión perdería su cualidad de verdadera justicia", expresó.

Señaló que los jueces no son infalibles y que cuando se ha demostrado que fallaron, se les ha sancionado con rigor, porque no aceptan jueces corruptos o torpes, que indebidamente aplican mal la ley o que lo hacen con un sentido doloso.

Apuntó que en su gestión al frente del Poder Judicial de la Federación, se han sancionado a tres magistrados, a tres jueces y a diversos funcionarios con destitución del cargo por su mala conducta y, aunque son pocos los casos, dijo que merecían esos castigos.



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