Ciudad de México.- Diez meses después de la caída del ex Presidente de Guatemala Otto Pérez Molina por corrupción, los principales actores de este proceso continúan dando lecciones a la región.

Desde la cárcel de la Brigada Militar Mariscal Zavala, el ex Mandatario afirma que el proceso fue posible gracias a que optó por enfrentar a la justicia y no huir antes de que el Congreso de su país lo desaforara.

"Decidí renunciar y presentarme ante los tribunales. Es la primera vez en la historia de Guatemala que un Presidente decide enfrentar a la justicia y no huir del país", sostiene.

En tanto, el titular de la Comisión Internacional contra la Impunidad de Guatemala (CICIG), Iván Velásquez, afirma que el caso permitió demostrarle a la región que sí es posible limpiar un sistema corrupto.

"En América Latina hemos vivido el ocultamiento de la verdad, pero la lucha contra la impunidad sí es posible", señala.

El autor de las pesquisas y la sanción que cimbró a Guatemala en septiembre de 2015 afirma que el combate anticorrupción es viable siempre que existan funcionarios decididos a acabar con los intocables.

Acusador y acusado dan lecciones a México sobre lo que se puede hacer en materia de combate a la corrupción.

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