Caracas, Venezuela.- El chavismo logró ayer asegurar su permanencia en el poder.

Tibisay Lucena, rectora principal del Consejo Nacional Electoral (CNE), compareció ante el país para anunciar que la recolección del 20 por ciento de las firmas, el siguiente paso en la cruzada por la celebración de un referendo para revocar al Presidente Nicolás Maduro, no se realizará hasta finales de octubre.

La decisión, calificada por la Oposición y expertos constitucionalistas de arbitraria y partidista, retrasa el proceso e imposibilita, con casi toda seguridad, que la consulta pueda llevarse a cabo este año.

Si el referendo se celebrase en 2016 y perdiera Maduro, habrían de celebrarse elecciones presidenciales; pero, de hacerse en 2017, el Mandatario elegiría a dedo a su sucesor hasta 2019.

A los casi 70 días de retrasos previos se sumó el anunciado ayer, un mes más de lo previsto. Una vez realizada la triple jornada de recolección de firmas a finales de octubre habría que sumar 28 ó 29 días más, según Lucena, para validarlas.

Completado ese proceso, a finales de noviembre, tocaría elegir el día del referendo, el cual se llevaría a cabo dentro de los 90 días continuos, adelantó la rectora.

Esto deja sólo una pequeña rendija para que el referendo se celebre en 2017: que se organice en un sólo mes.

No falta capacidad logística para ello. Tras la muerte de Chávez en 2013, los comicios se realizaron en un tiempo récord de 37 días. Sin embargo, nada parece indicar que el oficialismo acelerará una consulta que podría suponer su salida del Gobierno.

Estirar tanto el proceso del revocatorio tiene dos objetivos: mantener al chavismo en el poder y estirar la presidencia de Maduro en un país que sufre una crisis económica, política y social descomunal, afirmó el politólogo Luis Vicente León, presidente de Datanálisis.

"Estoy en desacuerdo, sólo se necesitan 38 días. Se pudo fijar una fecha anterior si la preparación de las máquinas se realizara en la segunda quincena de agosto, como propuse, y no a partir de septiembre", explicó Luis Emilio Rondón, el único rector independiente del CNE y quien no acompañó a Lucena en acto de protesta.

"Lucena no se atreve a decirles a los venezolanos que no habrá revocatorio este año. Y no lo hace porque sabe que trancar la ventanita democrática coloca a Venezuela en una situación sumamente peligrosa", denunció por su parte el líder opositor Henrique Capriles.

La Unidad Democrática convocó para el 1 de septiembre una movilización nacional bautizada como "La toma de Caracas" para exigir que se acelere el proceso, algo que, tras el anuncio del CNE, parece imposible.

REFORMA/Foto: EFE