Ciudad de México.- Los recientes episodios de violencia policial, el asesinato de cinco agentes en Dallas y el arresto de más de 300 personas en protestas durante el fin de semana son sólo algunos de los componentes de la tensión racial que sacude a Estados Unidos en estos momentos.

"Estamos sentados sobre un barril de pólvora", admitió Charles H. Ramsey, ex jefe de Policía en Filadelfia y Washington.

"Policías asesinados, negros asesinados, blancos asesinados, mexicanos asesinados, nada de esto está bien", dijo al Washington Post Greg Herron, manifestante en Atlanta.

En el centro del debate está la Policía misma.

Ayer, un reporte de la ciudad de San Francisco reveló que pese a que sólo 5.8 por ciento de sus residentes son negros, estos representan 40 por ciento de las víctimas en tiroteos de la Policía entre enero de 2010 y julio de 2015.

Uno de los efectos de la polarización racial es el aumento en grupos que abogan por el separatismo negro, la supremacía negra y otros tipos de extremismo centrado en la ideología negra.

De acuerdo con el Southern Poverty Law Center, de 2014 a 2015 creció 60 por ciento el número de organizaciones con esas características en el país.

II Agencia Reforma