Washington, EU.- Los estadounidenses deben aceptar que tienen un problema de adicción a las drogas, si es que se quiere poner fin al flagelo del narcotráfico y la violencia transfronteriza, afirmó ayer el Secretario de Estado Rex Tillerson.

Tras hablar con funcionarios mexicanos de la lucha contra el crimen organizado, el Canciller afirmó que la demanda de opioides en su país es una de las responsables de la devastadora cantidad de muertes por sobredosis en EU y de la narcoviolencia en México.

“Como estadounidenses, debemos asumir este problema. Es nuestro”, afirmó Tillerson. “Necesitamos aceptar que nosotros somos el mercado”, agregó.

El Secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, coincidió en que el país es un imán para las drogas debido a la demanda de muchos adictos, y admitió que es México quien más sufre el peso de la violencia del crimen organizado.


ii Agencia Reforma