Beijing, China.- Ling Jihua es el más reciente miembro de la cúpula política china en ser condenado de por vida a la cárcel por corrupción.

La sentencia contra el antiguo secretario personal del ex Presidente Hu Jintao, hecha pública ayer, representa un nuevo episodio en la campaña anticorrupción impulsada desde hace tres años por el actual Mandatario, Xi Jinping.

Dirigida contra "tigres y moscas" -en alusión a los cargos altos y bajos del Partido Comunista Chino- por igual, la cruzada anticorrupción de Xi ha llevado a la cárcel a más de 100 mil oficiales chinos desde inicios de 2013.

La campaña saltó a la prensa internacional ese mismo año, tras el arresto y posterior condena del ex Ministro Bo Xilai, hasta entonces una figura política de primer nivel en China.

Del mismo modo fue acusado por corrupción Zhou Yongkang, ex jefe de seguridad china y, con la condena revelada ayer, Ling se convirtió en uno de los oficiales de más alto rango del Partido Comunista Chino (PCCh) en ser encarcelado.

Los tres eran parte de un grupo informal dentro del PCCh conocido como la Liga Juvenil, un centro de poder al interior de la formación comandado por Hu Jintao y considerado un núcleo de oposición política a Xi.

De ahí que algunos analistas interpreten que tras la campaña anticorrupción subyace una estrategia del Presidente chino y sus afines para deshacerse de sus adversarios.

"A día de hoy, la atmósfera para no atreverse a ser corrupto se está fortaleciendo cada día, el efecto es más obvio", dijo en entrevista con la Comisión Central de Disciplina del PCCh Wang Rulin, jefe regional del partido en Shanxi.

De hecho, en un punto del año pasado, según reporta la agencia Reuters, las acciones en contra de oficiales corruptos en la provincia dejaron al menos 300 vacantes en el Gobierno local.

En todo caso, a la cruzada anticorrupción la acompaña un despliegue propagandístico importante, que incluye la apertura de museos dedicados al tema, el desarrollo de aplicaciones para denunciar delitos y hasta un rap contra los corruptos en el que participa el propio Xi.

"Toda la corrupción debe ser castigada. Cada corrupto tiene que ser procesado", rapea el Mandatario en la composición, según recoge El Mundo.

Incluso la semana pasada, el Presidente chino reiteró su promesa de atajar la corrupción durante su discurso en el 95 aniversario de la fundación del Partido Comunista, y lo catalogó como el mayor peligro que amenaza a una formación de 88 millones de integrantes.

"Un partido limpio con una fe firme, reglas estrictas y un estilo de trabajo excelente es, y siempre será, invencible", afirmó ayer en un artículo el oficialista Diario del Pueblo.

REFORMA/Gráfico: REFORMA