La Diócesis de Córdoba reprobó y calificó de atroces las agresiones con arma de fuego cometidas contra menores de edad en los recientes días, al tiempo que agregó que el gobierno debe hacer cambios necesarios para devolver la paz a Córdoba.

El obispo Eduardo Porfirio Patiño Leal expresó que la ciudad ha caído en un espiral de violencia similar al que se vive en Siria en donde los niños sufren y lloran ante la guerra, aunque en este caso sea por la disputa que existe entre bandas delincuenciales.

“Este espiral de violencia de bandas delictivas va pasando de un mal a otro. Nos da mucha pena, porque esos ataques son de lugares donde hay guerra; como en Siria, donde vemos niños en las calles que sufren y lloran por los bombardeos. Esto tristemente aquí se vive por esta guerra que se vive entre bandas de delincuentes”, comentó el prelado en la rueda de prensa dominical.

Consideró que los malhechores han perdido toda noción de humanismo y dignidad como seres humanos ya que se nota que están vendidas al mal, al crimen y al dinero mal habido.

“No tienen escrúpulos si es un niño, una mujer o un anciano. Ojalá se abran a cambiar ese corazón porque es de piedra y es algo muy dramático, triste y atroz lo que sucede en Córdoba”.

El obispo dijo que se une al dolor de todas estas familias que sufrieron estos atentados, entre ellos niños y adolescentes.

“Seguimos viendo estas tragedias de la inseguridad. Deja mucho que desear que a cualquier hora pasen estas cosas o casi cada día estábamos amaneciendo con baleados, ejecutados o secuestrados, que se hagan los cambios necesarios”.

Precisamente tras los movimientos en la Secretaría de Finanzas y Planeación, así como en la Contraloría General del Estado, el obispo pidió que los ascendidos hagan bien su trabajo, con mucha coherencia.


II Noé Carrillo M.

El Mundo de Córdoba