Los compadrazgos y corrupción entre las empresas constructoras y gobierno, son un factor para que los socavones en carreteras se generen al carecer de estudios necesarios para la construcción, la aplicación de los recursos necesarios o la supervisión que garantice la calidad de la obra, afirma el ingeniero civil y docente especialista del Tecnológico de Monterrey, Alejandro Pérez Villaseñor.

“Actualmente en la zona Córdoba-Orizaba la precipitación no está por encima de los máximos históricos, no es culpa de una lluvia en exceso, aquí el gobierno debe hacer una revisión de la supervisión que se está realizando en las obras y se termine la contratación de empresas sin experiencia por compadrazgos”, dijo.

Pese a que a mediados de semana en la colonia Nuevo Córdoba, Pérez asegura que el clima no es un factor determinante para el colapso de las carreteras, sino de un factor humano.

“En la ejecución y planeación de la obra no se tomaron las medidas adecuadas, la constructora que participó en una licitación y se les pagó no están cumpliendo con lo que tiene responsabilidad... toda obra debe estar supervisada por el gobierno, esto se da por un factor humano, no depende de la cantidad de agua”, dijo.

El ingeniero explicó que previo a un proyecto de obra deben existir estudios, entre los que se incluye la mecánica de suelo en el que se establece el paso de afluentes, la capacidad del terreno para retener agua, porosidad y datos históricos de precipitaciones medias y máximas.


II VALENTINA MONTALVO

EL MUNDO DE CÓRDOBA