Con la presencia de más de 50 elementos de la Policía Estatal y Fuerza Civil la tarde de ayer, representantes de Ayuntamiento llegaron al Mercado Revolución con el objetivo de cerrar pasillos para reanudar la remodelación.

Locatarios inconformes trataron de impedir los trabajos, pero la presencia de fuerzas antimotines lo evitaron.

Cerca de las 6:30 de la tarde siete patrullas se aparcaron sobre la calle 9 entre avenidas 6 y 8. En medio de la lluvia los policías descendieron de las unidades y esperaron más de una hora hasta que la orden fue dada: “Cierren los pasillos de aquel lado”.

Aunque no fue necesario el uso de la fuerza, la presencia de un escuadrón antimotines causó molestia entre los comerciantes. “No somos delincuentes, no tienen por qué amedrentarnos”.

Los reclamos de los locatarios por el cierre de los pasillos, se alzaron por sobre el ruido de las máquinas que cortaban las estructuras que se utilizarían para clausurar los accesos, en cambio, las respuestas del director de Comercio, Abner Clairgue Sosa, y de los integrantes del departamento jurídico fueron nulas, ellos enmudecieron.

“La remodelación es necesaria; es para su beneficio, nosotros no ganamos nada haciendo esto. Los trabajos van a empezar hoy”, señaló un asesor del Ayuntamiento, y los ánimos se calentaron al punto de que una agresión sería inminente, pero los abogados dialogaron y los pasillos fueron cerrados con estructuras y láminas.

No hubo acuerdos firmados, el departamento jurídico se basó en la resolución de un juez federal.

El abogado de los inconformes señaló que hoy acudirán con las autoridades. Locatarios temen que el Ayuntamiento no concluya la obra.

José Juan Cruz

El Mundo de Córdoba