Por considerarlo un plan improvisado, incompleto e insuficiente, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) rechazó ayer firmar el Acuerdo para el Fortalecimiento Económico y la Protección Familiar.

El organismo se quejó incluso, que el Gobierno federal propuso el viernes 6 el plan para firmarlo ayer lunes en Los Pinos, pero que el texto final fue entregado apenas dos horas antes de ser suscrito.

"Dicho consenso no se puede construir en tres días", señaló. La Coparmex, que dirige Gustavo de Hoyos, explicó que el plan carece de metas claras y objetivos puntuales.

En contraste, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), encabezado por Juan Pablo Castañón, avaló el acuerdo.

"Este acuerdo es un primer paso para la enorme tarea que tenemos por delante: dar seguimiento e implementar políticas públicas que nos permitan proteger la economía familiar, fomentar el empleo, la inversión productiva y a la vez defender nuestra estabilidad macroeconómica".

El CCE está integrado por organismos empresariales como la Concamin; el Consejo Mexicano de Negocios (CMN); la Concanaco y la Asociación de Bancos de México (ABM).

Castañón rechazó que el acuerdo sea improvisado.

"No (hay ruptura). La Coparmex estuvo en las negociaciones del fin de semana y finalmente ellos decidieron no acudir", explicó.

Y añadió que "lo firmó el Consejo Coordinador Empresarial a nombre de todas las organizaciones. La Coparmex nos ha dicho que por el momento no está de acuerdo, que le gustaría un consenso más profundo, con más acciones donde existan más compromisos de política pública", explicó Castañón.

II REFORMA