Niñas, personas con discapacidad y competidoras, que por primera vez asistieron a una carrera, se dieron cita ayer en la Carrera de la Mujer. Coincidieron en que esto fue un pequeño reto para seguir adelante y conseguir la igualdad social.

En punto de las 08:13 horas inició la carrera de cinco kilómetros con 250 participantes, entre ellos 60 niñas, que a decir del organizador Tito Vázquez Benítez, “es parte de un proyecto de reconocimiento de lo que las mujeres nos aportan en la familia y en otros espacios de la vida”.

Isabel Oyuki Nieto Zárate, de 42 años, quien perdió su pierna izquierda en un accidente automovilístico el 21 de marzo del 2015, corre desde el primero de enero del 2016 con apoyo de una prótesis; además de ser integrante del Club Trotamundos sin Límites de Orizaba.

“Al perder mi pie me dije, pues sí se puede y no hay límites para nada y es por eso que estoy acá. Para mi esto no es una pérdida, sino una ganancia para mi vida el que yo esté aquí; es un reto para que las mujeres no se pongan límites en la vida y salir adelante, en cualquier situación...” dijo.

Naomy Lucero Hernández Moreno, de diez años fue la ganadora de la carrera infantil de dos kilómetros, pasó a sexto año en la primaria Hermenegilda Galeana de Amatlán, entrena desde el 2016 en las carreras nocturnas del club deportivo de su ciudad, “jamás había participado en alguna competición, es la primera vez que gano un primer lugar”.

“Mi meta es seguir corriendo toda mi vida. En la escuela casi no hacemos ejercicio ni tampoco correr. En noviembre quiero ir a correr el maratón nocturno en el puerto de Veracruz, y también la carrera de aquí...” expresó.


II Alejandro Aguilar

El Mundo de Córdoba