A sus 23 años, Francisco Gil Suazo Debernardi es el guía y traductor de la selección China.

Sus estudios de Licenciatura en Administración de Negocios Internacionales por la UV, lo llevaron a interesarse en la cultura china y luego a aprender el idioma de ese país.

“Fue por unos amigos que llegaron de intercambio a la Universidad que me adentré en el conocimiento de China. El idioma me gustó y luego tomé otro curso de chino con unos maestros que venían de aquel país, me agradaba mucho”.

Ya familiarizado con el idioma, Francisco Gil aprobó otra convocatoria para estudiar el idioma chino en la Universidad de Estudios Internacionales de Beijing.

Para el joven fue una dura estadía de septiembre de 2015 a febrero del 2017, pues en la mañana estudiaba el idioma y por las tardes hacía su servicio social en la Cámara Nacional de Comercio de México instalada en China.

El esfuerzo le valió mucho, pues actualmente habla un 70 por ciento del idioma chino y le valió ser el traductor oficial de la selección, desde su llegada al aeropuerto hasta que el seleccionado culmine su participación.

“En 2014 estuve como attach (traductor) en los Juegos Centroamericanos y del Caribe (JCC) con la selección de Haití, ahora con China es otra gran experiencia”.

Lo más difícil del idioma chino, dice Francisco Gil, es que tiene muchos sonidos similares que cambian dependiendo el contexto.

“Cuando traduzco directo de chino a español a ellas (jugadoras) les gustan mucho los sonidos silabicos y además les soprende lo mucho que hablamos.

“En tres sonidos que ellos dicen ya dijeron una frase en la que nosotros necesitaríamos 10 o más palabras”.

El chico cordobés también maneja otros idiomas como Inglés, Francés, Chino y Alemán. Próximamente buscará profesionalizarse en Italiano y portugués.

A las chinas, nos dice muy secretamente el joven en entrevista, les llama la atención lo calurosa que es la gente en México.

Ellas dicen que siempre sonreímos y somos amables. En China, en contraste, respetan más el espacio personal y no son tan cercanos o abiertos.


II Noé Carrillo Molina

El Mundo de Córdoba