Desde hace dos semanas los “spinners” han invadido la ciudad de Córdoba. En los dedos pulgar e índice de varios ciudadanos incluidos adultos, se puede ver girar unas figuras en forma cuadrangular o pentagonal que, aseguran, poseen la facultad de relajar con su movimiento.

Su costo va desde los 30 pesos, en el caso de los llamados “sencillos” hasta los $220, que es el precio de aquellos que tienen forma de aspas y otras figuras.

Daniel tiene dos años dedicado a la venta de artículos de moda; en su local ubicado en el centro de la ciudad, han sido puestas en venta bocinas de puertos USB y focos multicolores pero hoy lo invadieron los spinners.

“De hace dos semanas para acá vienen muchas gentes a preguntar por ellos. Llegan desde niños, chavos, jovencitas y hasta señores. Todos por parejo lo buscan”, comentó.

Según explicó, en su local tiene spinners de plástico, metal, goma, con luces y acabados en diferentes figuras, cada uno con un precio diferente.

“Los de luces cuestan 160 pesos y los más caros son los de picos (aspas) que valen 220 pesos”.

Durante la estadía en el negocio de Daniel, se pudo observar cómo por lo menos tres personas cuestionaron sobre los costos de este nuevo juguete.


‘Relaja pero puede generar ansiedad’

De acuerdo al psicólogo Gerardo Rodríguez Montero, colaborador de la Estrategia de Desarrollo Infantil de la Secretaría de Salud, el juguete llegó al mercado como un aparato empleado para liberar la tensión, en especial de los menores.

“Me parece un juguete bueno, óptimo para promover la relajación y también un medio para mantener ocupados sobre todo a los menores o aquellos que son hiperactivos”, explicó el especialista.

No obstante, el psicólogo afirmó que como cualquier juego que se adopta como moda por influencia de las redes sociales, tiende a convertirse en un riesgo, ya que puede generar adicción o ansiedad cuando el juguete no esté en las manos de niño.

“Los papás deberán estar pendientes de los juegos de los hijos para evitar que se autolastimen con el juguete, que se pongan retos que deban cumplir entre amigos o simplemente que se generen grupos que, derivado del juego, hagan otro tipo de cosas posteriormente”.

El psicólogo no dudó en que los spinners ayude a los niños a liberar su energía, sin embargo remarcó que, como cualquier actividad, de no ser supervisada por los padres, se podría convertir en un riesgo para los menores.


Noé Carrillo M.

El Mundo de Córdoba