ÚLTIMA PARTE


Ayuda a tu hijo a pensar que hacer. Sugiere actividades que tu hijo puede hacer para sentirse mejor ahora y resolver el problema que esta a la mano. Anima a tu hijo a pensar un par de ideas. Tu puedes tener las cosas ya pensadas si es necesario, pero no hagas todo el trabajo. La participación activa de tu hijo construirá confianza. Apoya las buenas ideas y agrégalas como se necesiten. Pregunta: “¿Cómo crees que esto funcionará?”. Algunas veces el conversar y escuchar y sentirse comprendido es todo lo que se necesita para ayudar a que las frustraciones de un niño empiecen a desaparecer. Otras veces tratar de cambiar el tema moverse hacia algo más positivo y relajante. No le des al problema más atención de la que merece.


Solo debes estar ahí. Algunas veces los chicos no tienen ganas de conversar acerca de lo que les esta molestando. Respeta eso, dale a tu hijo espacio y aun deja claro que tu estarás allí cuando él o ella tenga ganas de hablar. Incluso cuando los chicos no se comunican, ellos no quieren que los padres los dejen solos. Tu puedes ayudar a tu hijo a sentirse mejor solo por estar ahí, manteniendo su compañía o pasando tiempo juntos. Así que si tu te das cuenta que tu hijo parece estar bajoneado, estresado o esta teniendo un mal día, pero no tiene ganas de hablar, inicia algo que puedan hacer juntos. Salir a caminar, mirar una película, cocinar unas galletas, etc.


Debes ser paciente. Como padre, hace daño el ver a tu hijo infeliz o preocupado. Pero trata de resistir el impulso de arreglar cada problema. En lugar de eso enfócate en ayudar a tu hijo, lentamente pero seguramente, que crezca como una persona que soluciona problemas, un niño que sepa como vivir con los altibajos de la vida, colocando los sentimientos en palabras, calmándose cuando se necesite y recuperarse para intentar de nuevo.

Tu Mundo es como tu eres“

obsérvate y compruébalo,

y cuando lo aceptes,....

busca el cambio.


UNA MEJOR MANERA DE VIVIR

Tere Gomez


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