En aquel tiempo, llegó Jesús a la orilla del mar de Galilea, subió al monte y se sentó. Acudió a él mucha gente, que llevaba consigo tullidos, ciegos, lisiados, sordomudos y muchos otros enfermos. Los tendieron a sus pies y él los curó. La gente se llenó de admiración, al ver que los lisiados estaban curado, que los ciegos veían, que los mudos hablaban y los tullidos caminaba; por lo que glorificaron al Dios de Israel.

Palabra del Señor.


Los milagros que hizo Jesús se vuelve a repetir en cada generación, porque el trasciende el tiempo y el espacio, es el Señor de la historia, el Mesías enviado por Dios para devolverle la salud física y espiritual a todo aquel que se encuentre sufriendo. Es por ello que la Palabra del día de hoy te invita a unirte a esa multitud de hombres que en este tiempo de adviento se dirigen hacia Jesús para pedirle que les ayude en todos sus sufrimientos.

Jesús no se queda inmóvil ante tus sufrimientos, sino que espera que llegues a él para entregarte su espíritu y la paz que tanto estás buscando. Si te encuentras desesperado porque no ves la solución a tus problemas, o estás cansado de intentar ser diferente y no lo has conseguido, si por más que has intentado no logras estabilizar la vida de tu hogar, acércate al Mesías, él ha sido enviado por el Padre para que puedas ser feliz.

Si esos enfermos no se hubieran acercado a Jesús nunca hubieran recuperado la salud, si tu no te acercas a él no alcanzarás la paz. Porque la salud de tu alma no se consigue con fuerza de voluntad sino caminando en los senderos por los que transita Jesús. Sólo de esta manera sabrás porque muchos glorifican a Jesús y lo siguen.


Germán Alpuche San Miguel

« EL EVANGELIO DE HOY »

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.


Los comentarios y puntos de vista expresados en esta página son cortesía y responsabilidad de quien los escribe, además de que no representan necesariamente el punto de vista de Sociedad Editora Arróniz