Muchos creeemos que la forma y el tamaño de nuestro cuerpo es simplemente resultado de la comparación de calorías consumidas con las calorías quemadas.


Pensado así, tiene sentido creer que hacer una dieta restrictiva o hipocalórica es la mejor solución para bajar de peso. Pero muchas veces no es así.


La forma en la que te alimentas es la forma en que demuestras cuidado a ti mismo. Si estas constantemente juzgándote basándote en cómo se ves, lo que comiste hoy, la cantidad de ejercicio que hiciste ¿cómo crees que se traduce en términos de auto-cuidado?


Podemos pasar angustia si las dietas que intentamos no funcionan, o si la dieta que hicimos durante meses tiene un efecto rebote al dejarla.


Lo importante es adoptar un estilo de vida saludable y cambiar esta mentalidad sobre las dietas. Lograr una armonía y balance no sólo en lo que comemos si no también en lo que pensamos y hacemos.


Nuestro cuerpo tiene un mecanismo de supervivencia. Si bien la vida moderna podría haber cambiado significativamente en comparación con nuestros antepasados, nuestra bioquímica es todavía lo mismo. Históricamente, la escasez de alimentos (o una reducción significativa en calorías) indica al cuerpo que hay escasez y no sabe por cuánto tiempo será.


Bajo estas circunstancias, ¿crees que tu cuerpo va a continuar permitiéndote quemar grasa corporal como combustible? NO, va a querer almacenar cualquier cosa que pueda para prepararse para un futuro donde la comida podría no estar disponible durante largos períodos de tiempo y también alentar nuestro metabolismo, por lo que no estaremos quemando tanta energía durante el día. Nuestro cuerpo no se da cuenta de que en realidad hay una abundancia de alimentos disponibles para nosotros y sólo estamos eligiendo minimizar nuestro consumo de calorías.


Pensando en alimentos sólo como calorías y limitar nuestra ingesta de ellos puede aumentar la producción de cortisol (nuestra hormona del estrés a largo plazo) y todo esto podría resultar en que tu cuerpo almacena aún más grasa que antes de la dieta.


Todos suponemos que para ser saludables tenemos que perder peso cuando en realidad es lo contrario. Si nuestro cuerpo no es saludable, todos nuestros procesos bioquímicos sufren, como la capacidad de nuestro cuerpo para quemar grasa corporal como combustible. Cuando cambiamos nuestro enfoque a comer más alimentos reales, evitando los alimentos procesados ​​y envasados, y centrándonos en nuestra salud en lugar de nuestro peso, nuestro cuerpo y los beneficios para la salud, la pérdida de peso es un subproducto natural de la buena salud.


Es hora de dejar de hacer dieta y comenzar a nutrir. Es hora de dejar de contar calorías, si quieres contar, cuenta los nutrimentos y amplíalos, y cuenta sustancias sintéticas y omítelas.


L.N.C.A Jéssica DÍAZ VELARDE CHÁVEZ

« HABLEMOS DE TU SALUD »


Los comentarios y puntos de vista expresados en esta página son cortesía y responsabilidad de quien los escribe, además de que no representan necesariamente el punto de vista de Sociedad Editora Arróniz