¿Por qué solamente nos acordamos de lo afortunados que somos cuando nos van mal las cosas? Parece que solo le damos valor a las cosas después de perderlas.


El caso más típico es cuando enfermamos o cuando tenemos que estar varios días en cama o por ejemplo cuando visitamos a algún familiar que está en el hospital. Parece que solo en ese tipo de situaciones nos damos cuenta de la suerte que tenemos.


Por qué somos tan desagradecidos?


Tampoco es cuestión de dar las gracias constantemente pero sí de ser conscientes que respirar es un milagro.


Cuando recibimos un servicio que no nos gusta es muy sencillo el criticarlo sin embargo parece complicado la situación opuesta. Particularmente me gusta mostrar mi gratitud cuando estoy incluso en reuniones con mis amigos. “Gracias por estar aquí chicos” (lo cual solía verse respondido por una mirada de incredulidad en las primeras ocasiones y ahora con una complicidad y unos abrazos súper enriquecedores...)


Agradece todas las cosas, desde las críticas hasta las experiencias más duras. Estas situaciones son fases de aprendizaje. Recuerdo una entrevista de trabajo que tuve hace un tiempo cuyo rechazo provocó cierto bajón de autoestima. Ahora, mirando retrospectivamente, agradezco esa situación porque me llevó a aprender cosas de mi mismo y a encontrar otro trabajo mucho mejor que el que me ofrecían (nunca se sabe...)


Es importante expresar cuando nos encontramos bien, no solamente cuando no estamos a gusto. Las palabras de agradecimiento son fáciles de escuchar pero complicadas de pronunciar. Mostrando agradecimiento el positivismo empieza a llenar nuestras vidas.


Gracias al Sol, a las Plantas, al Agua, a mi Gente y a todas las cosas que tienen valor antes de perderlas. Es decir, gracias a TODO.


GRACIAS A LA VIDA.

Tu Mundo es como tu eres“

obsérvate y compruébalo,

y cuando lo aceptes,....

busca el cambio.


UNA MEJOR MANERA DE VIVIR

Tere Gomez


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