Exhibida aquella película titulada El árbol de Navidad en los años setentas en la ciudad de México, llevando como bases del reparto al actor William Holden y la actriz italiana Virni Lisi, la comodidad de aquel cine Diana, y la intensidad del argumento de dicho filme, hizo un deleite el admirarla, como hoy en día provoca el mismo sentimiento la observación del tradicional pino navideño, lleno de las luces de la esperanza y el amor, que aun sobreviven, sobre todo en el mes de diciembre, a los ataques repetitivos de la violencia sobre nuestra ciudad, ya instalado en el parque central de nuestros lares.

El argumento del filme El Arbol de Navidad se desarrollaba en torno al cambio diametral de un niño millonario, pasando de ser un infante fatuo y engreído, en un ser compasivo, afectuoso y lleno de amor a todo aquel que se le acercara, principalmente a los que carecían de riquezas y bienes materiales, encontrando su final a hora temprana, precisamente la noche del 24 de diciembre cobijándolo sus últimos momentos precisamente el gigantesco árbol navideño, instalado en el centro de la sala de su residencia.

El padre del niño que interpreta con gran pasión William Holden, al concederle todos los deseos, siendo el ultimo el que tenga su hijo un lobo autentico, que inclusive roba de un zoológico el desesperado padre, que ve morir a su hijo poco a poco víctima de leucemia, provoca con su acción, la ultima escena desgarrante y bella de la cinta referida, cuando los aullidos del animal acompaña a su dueño en el viaje sin retorno a las primeras horas de otra Navidad, la mas triste y a la vez la mas hermosa.

Por cierto la primera cinta filmada sobre la Navidad se origino en los Estados Unidos en el año de 1898, titulada Santa Claus.

Tomás Setién Fernández