A través de un video que publicó en sus redes sociales, la cantante afirmó que no está en desacuerdo de la convivencia entre su hijo, de poco más 3 años, y Giovanni Medina, padre del menor.

“Le pido a las leyes que me ayuden a proteger y salvaguardar la integridad de mi hijo. No me niego a que vea a su padre siempre y cuando él esté en condiciones psicológicas de poder estar con su hijo y que le haga bien y que no sea dañino, porque todo lo que trae en su cabeza es mucho odio presuntamente en mi contra y simplemente porque ya no quise estar con él”.

Entre lágrimas, aseguró que Medina no está interesado en el niño, sino en afectarla a ella, y que la prueba es que el miércoles un juez dictaminó que debía convivir con el pequeño, pero lo dejó plantado.

“El juez dictaminó que lo tenía que recoger de la escuela y el niño se quedó esperando a su papá. El niño es lo que menos le importa, no voy a decir lo que pienso de él, lo que creo que se merece, porque solo Dios puede juzgar”.

El martes, una revista publicó una entrevista con Raúl Stevenel, un asistente que trabajó con ella, quien declaró que la vio drogarse, por lo que ella decidió explicar que, detrás de todas las acusaciones en su contra, está su ex pareja.

“Mi ex esposo mandó a unos escoltas a esta revista, estos ex escoltas que supuestamente me habían visto hacer lo mismo que ahora dijo Raúl: inhalar cocaína. Yo en mi vida he probado eso. Fui mamá a los 20 años y desde ese momento tuve que madurar y ser responsable. Hay gente que tiene ese problema y no hay que juzgarla, hay que ayudarla, pero no es mi caso”.


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