La Capilla Sixtina, patrimonio de la humanidad, y hoy sitio del Cónclave Papal para elegir Pontífice del catolicismo, se llama “Capella Magna” y toma su nombre delPapaSixtusIV,quienla restaura entre 1477 y 1480, para su uso en actividades religiosas y funcionarias del Papado.

Su fama deriva básicamente de los frescos que decoran su interior, particularmente “El juicio final”, del artista Migel Ángel Buonarroti.

El sitio es preservado cuidadosamente por la Sede Apostólica y por primera vez en la historia como deferencia al pueblo católico de México, “el siempre fiel”, El Vaticano permite su recreación a tamaño natural.

Durante el agitado reinado de Sixto, un equipo de pintores renacentistas que incluye a Sandro Bottice-

lli, Pietro Perugino, Pinturicchio, Domenico Ghirlandaio y Cosimo Roselli, crean una serie de frescos describiendo El Génesis, la Vida de Moisés y la Vida de Cristo, que compensan los retratos papales y ornamentos y cortinería debajo. Se completan en 1482, y en agosto 15, 1483, Sixtus IV celebra la primera misa ahí por las festividades de La Asunción. La Sixtina se consagra y dedica a la Virgen María.

Entre 1508 y 1512, bajo patronaje del Papa Julio II, Miguel Ángel pinta el cielo raso de la Capilla, obra maestra sin precedentes (a los murales del mexicano Siqueiros en el Hospicio Cabañas de Guadalajara se le llamen “la Sixtina mexicana”), y cambiaría el curso del arte occidental. Buonarroti vuelve entre 1535 y 1541, pinta “El Juicio Final” para los Papas Clemente VII y Pablo III.

Desde su revelación, la fama de este trabajo magnífico atrae millones de visitantes anualmente a Roma.

La Capella en México

El Vaticano, en un acto histórico, otorga su permiso para que esta obra se reproduzca. Bajo patrocinio de empresas mexicanas, un equipo de artistas nacionales de oficios varios –arquitectos, pintores, escultores—toman 170 sesiones para detallar fotográficamente (algo inusual, por las complicadas tomas de áreas cóncavas, y la magnitud misma de la obra) en millones de imágenes pequeñas armando

un rompecabezas descomunal, logrando

una pieza asombrosa

de precisión: la Sixtina está en la Ciudad de México, y seguirá un itinerario para que visite algunas de las ciudades seleccionadas por su comité de creadores.

Nunca en su historia se había concedido el permiso para su reproducción. Su Eminencia el Cardenal Giuseppe Bertello, ex Nuncio en México y hoy Presidente del Governatorato del Estado de la Ciudad del Vaticano, así como su Excelencia Mons. Fernando Vérgez, Secretario General, dan su consentimiento para realizar esta obra.

Supervisada por los Museos Vaticanos, de su Director Antonio Paulucci, el responsable administrativo Mons. Paolo Nicolini, la editora Scripta Maneant (Bologna, Italia), representada por su administrador delegado Dr. Giorgio Armaroli, inicia el levantamiento fotográfico en colaboración de los Sres. Carlo Vannini y Ghigo Roli, expertos en el campo de la fotografía de arte, coordinados por el Dr. Roberto Romano, Secretario General de los Museos Vati-

canos, de la Dra. Rosanna di Pinto y del Sr. Filippo Petrignani, responsa-

bles de la oficina de imágenes y derechos de los museos.

Se necesitaran más de 170 noches (cuando la

Capella cierra al público) para el levantamiento de

más de 2,700,000 fotografías, que conforman este archivo digital jamás realizado. Durante estas más de 2000 horas participan la Guardia Suiza Pontificia, la Dirección de Servicios de Seguridad y Protección Civil de la Ciudad del Estado Vaticano, bajo las órdenes de su Comandante Dr. Domenico Giani y los deptos. de servicio eléctrico y manutención y el acceso concedido por el Prefecto de la Casa Pontificia Mons. Georg Ganswein y el Maestro de as Celebraciones Pontificias Monseñor Guido Marini, quienes junto al Padre Pavel Benedik custodio del Sagrario Apostólico, son responsables del resguardo y custodia de la Capilla. Asimismo, la gran colaboración del Dr. Sandro Barbagallo, experto en historia del arte, como asesor histórico para el desarrollo museográfico. (Los dos párrafos últimos son tomados de sixtinaenmexico. com).

La transportación del rico, vasto y pesado material requerirá de decenas de vehículos de transporte para movilizar La Sixtina por la geografía nacional. Aún no hay sitios ni fechas elegidos.

Parte del gran equipo: Antonio Berumen (Director General Capilla Sixtina en México), Gabriel Berumen (Director y productor), Miriam Villalobos (Productora). Comité organizador: Joaquín Fortun, Emiliano Moli-

na, Ricardo Cedrun, Sergio Dávila, Marisol Zaldívar, Fernando Frater (Director de fotografía), Braulio Beltrán (Edición videos), Dr. Sandro Barbagallo (Asesor histórico), Pablo Manuel Calles Caballero (Dirección arte y diseño). El director Antonio Berumen, informa que el museo móvil permanecerá en el país durante 3 años.

El pase gratuito contiene un código de barras y nombre de la persona, a propósito de accesar en horario establecido (aunque, siendo México, la filas a veces resultan un lío). A la entrada de la Capilla Sixtina en México hay una caja con un contador de dinero a fin de que el visitante que lo desea, coopere voluntariamente. Administrada por la Orden de Malta, asociación legalmente constituida, lo otorgará a instituciones que lo requieran para atender a niños con cáncer.

RESERVA TU ACCESO EN SUPERPASE

http://sixtinaenmexico.com/ (De no poder hacerlo, afuera de la instalación se halla un módulo de pases de acceso, siendo preferible solicitarlo anticipadamente.) Monumento a la Revolución, CDMX, junio 7 al 30, de 11am

a 19:45 hrs., según día. Entrada Libre.

Talavera Serdán/Especial