Amatlán.- Los trabajos de reparación de la carretera estatal Peñuela-Potrero-Atoyac ocasiona que automovilistas y usuarios del servicio de transporte público tomen vías alternas, sin embargo, estos temen ser víctimas de actos delictivos, debido a que cruzan por caminos de terracería y cañaverales para llegar a su destino.

Debido al cierre de la circulación de ese tramo carretero por los trabajos de pavimentación, automovilistas y ‘microbuseros’ buscan vías alternas en la localidad de Paraje Nuevo.

A diario los conductores de autobuses que se desplazan de Córdoba a Paso del Macho toman al menos dos vías de terracería entre los cañales, una de estas sale a la autopista Córdoba-Veracruz y otra a Paraje Nuevo.

Por el avance de la obra con dirección a Atoyac, el día de ayer los automovilistas tuvieron que trazarse una nueva ruta entre cañales para salir de la Alcoholera a Paraje Nuevo, lo cual, causó dificultades a los conductores para salir a carretera.

Tanto solo la tarde de ayer un autobús de la línea Camioneros de Potrero, marcado con el número económico 984, perdió su ruta entre cañaverales cuando se dirigía a Córdoba, lo que causó preocupación entre pasajeros por unos minutos.

Debido a lo solitario de estos lugares, automovilistas y pasajeros temen por ser víctimas de asaltos o el robo de sus unidades. Aunque en algunos puntos se encuentran pobladores abanderando las rutas, esto no les da seguridad.

Será hasta la apertura total de la carretera estatal cuando los automovilistas puedan dejar de pasar por las improvisadas vías de comunicación que se han marcado para llegar a sus destinos.



Alan García

EL MUNDO DE CÓRDOBA