Región.- Medio centenar de familiares viajan desde cuatro países de Centroamérica en busca de sus hijos o hermanos, los cuales perdieron todo rastro desde que salieron a buscar el 'Sueño Americano'. Hasta el 18 de diciembre recorrerán 4 mil kilómetros por la ruta migratoria que cruzará 12 estados y 22 localidades de México.

Este jueves arribarán a Córdoba, que será la décima ciudad que visiten de las 22 localidades, para después al albergue de Las Patronas, Amatlán donde pernoctarán. Este sitio es importante pues gran parte de los migrantes atraviesa la zona en el tren carguero.

Durante la XIII Caravana de Madres, coordinada por el Movimiento Migrante Mesoamericano (MMM) quien se ha dedicado a localizar y contactar a familias, siendo un total de 280 personas.

Según Naciones Unidas, aproximadamente 500,000 personas cruzan la frontera sur mexicana cada año. La mayoría provienen del Triángulo Norte de Centroamérica, región golpeada por una violencia generalizada, desigualdad económica y el impacto de mega-proyectos de extracción de minerales, han creado una situación de violencia estructural y desplazamiento forzado.

"Cuando los migrantes huyen de estas condiciones encuentran graves amenazas durante su trayecto a través de México donde la violencia de los grupos criminales y la corrupción de las instituciones del estado, deriva en que los migrantes son secuestrados, extorsionados y traficados por grupos del crimen organizado, entre otras muchas violaciones a sus derechos humanos", se puede leer en el texto enviado por la coordinadora del MMM, Marta Sánchez Soler.

El MMM hace énfasis que las tácticas de persecución, detención y deportación asociadas a las amenazas de autoridades corruptas y coludidas con grupos criminales, han incrementado la vulnerabilidad de los migrantes. Al igual que en el caso de mexicanos, existe un nivel de impunidad absoluta en los casos de abuso y desaparición de migrantes. La ausencia de voluntad política y la corrupción de autoridades locales obliga a migrantes a buscar a sus desaparecidos.

De la redacción

EL MUNDO DE CÓRDOBA