Fortín.- Ante la falta de respuesta de autoridades educativas por reparar la escuela Juan de la Luz Enríquez, decenas de padres de familia ahora tomaron la Supervisión escolar 021 como forma de presión, e impidieron el paso a los trabajadores.

Ayer miércoles, más de 600 alumnos de los turnos matutino y vespertino cumplieron un mes sin clases, luego que Espacios Educativos dictaminó que el domo que sería el único punto de reunión en caso de sismo, también se encuentra dañado y no hay fecha para retirarlo.

Ante la falta de respuesta por mantener tomada la institución, tutores optaron por bloquear la supervisión escolar a cargo de Rosamaría Hernández, con esta medida pretenden agilizar el trámite que permita que personal de Espacios Educativos autorice derribar el domo el cual consideraron un peligro.

El grupo de padres inconformes, reprochó también a los maestros de ambos turnos de no unirse a la protesta e indicaron que buscarán su destitución de los encargados de grupo que no participen en los plantones, pues no se preocupan por la seguridad de los menores.

“Los niños están a punto de perder el curso escolar, y no parece importarle a ninguna autoridad, los padres estamos cansados que nadie atiende las demandas y la situación empeora”, comentó una tutora.

Ante la desesperación, unos cincuenta tutores que se turnarán diariamente a través de guardias, dejaron en claro que mantendrán tomada la supervisión e irán aumentando los niveles de presión para buscar alternativas de lugares dónde sus hijos puedan tomar clases.



Antonio Arragán

El Mundo de Córdoba