Huatusco.- Son alrededor de 5 hectáreas en el área natural protegida, en la colonia Centenario, donde existen más de 25 árboles chicalaba con más de 100 años de vida, especie que pretenden rescatar debido a que están en peligro de extinción, así lo declaró la bióloga Mónica De Ita Cabrera.

La bióloga explicó que desde hace 12 años inició con el rescate de esta área natural, al percatarse que estaba siendo invadida por habitantes, quienes acudían a cortar ramas para leña, incluso sembraban café, maíz, árboles frutales, motivo por el que inciaron este proyecto, y evitar que los ciudadanos continuaran con la extinción y tala de arbustos.

Ahora con el apoyo del profesor Salvador Partida, están en el registro para incluirla como área de protección de recursos naturales ante la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), dependencia en la que ya están solicitando los estados, y de esta manera no depender de cada administración municipal.

Pues además de estos árboles, explicó que es un corredor biológico de aves migratorias del pájaro carpintero, garzas: “inclusive llega a haber patos, cuando emigran hacia el sur pasan por aquí, es un lugar de alimento para las aves que viajan y para las que están aquí, ya que hay pescaditos, cangrejos, burritos, ajolotes, dicen que había nutrias, pero la idea es que el río esté limpio para que la fauna no se vaya”.

Recordó que este corredor colinda con el río Citlapa, el cual pretenden mermar su contaminación incluyendo el drenaje a la tubería pública y no caiga ahí.

A su vez, recordó que el objetivo de incluir el predio en el área antes citada es por que esa categoría incluye lo que es el agua, suelo, vegetación, flora y fauna, “lo que se trata es de rescatar la microcuenca del río Citlalapa y del Aguacapa”.

Mónica De Ita, mencionó que dentro esta propuesta incluye que se vuelva un eco-parque para recreación y educación,“que vengan alumnos, se den pláticas, sensibilización del medio ambiente para quienes deseen sumarse a la reforestación se pretende hacer un vivero de Chicalaba y aprovechar esa semilla, para evitar se pierda”.


Erica Colorado/El Mundo de Córdoba