Yanga.- Un foco rojo de contaminación y malos olores ha representado la reapertura del basurero a cielo abierto ubicado a un costado de la unidad deportiva “Francisco de la Matosa” y un balneario. El lugar fue clausurado por la pasada administración y ahora ha levantado molestias entre pobladores y deportistas.

Acusaron al alcalde, Apolinar Crivelli de contradecir sus promesas de campaña, cuando aseguró que atendería el problema de la contaminación por los desechos del tiradero de basura que mantuvo la anterior administración en sus últimos meses en un predio en comodato, propiedad del ex síndico Gumercindo Ruíz

Usuarios de las instalaciones deportivas han rechazado la reapertura de este tiradero de desechos, debido a los olores fétidos que emana la acumulación de basura que diariamente es depositada en ese sitio.

Cabe destacar que el vertedero está ubicado a unos metros de unas albercas, las cuales en temporada de calores abre sus puertas a jóvenes y adultos, lo cual podría afectar al encontrarse cerca del basurero que con el paso de los días va en aumento, ya que diariamente depositan alrededor de 10 toneladas de desechos.

Al respecto, el Alcalde al cuestionarle sobre esa situación, dijo que es por la falta de recursos para llevar los desechos al basurero particular en Cuitláhuac y la falta de otro predio para desecharla.

Al menos serán unos largos meses que este predio continúe siendo el basurero clandestino, en el que día a día vaya aumentando su capacidad, debido a lo pequeño que es el terreno.


De la redacción

EL MUNDO DE CÓRDOBA