Cd. de México.- El despido injustificado hace casi dos décadas se convirtió en una inversión de ensueño para 27 burócratas del Municipio de Paraíso, Tabasco, cuyo cabildo fue destituido ayer por la Suprema Corte de Justicia por no pagar esa deuda laboral.

Evenecer Jiménez, que era chofer cuando lo corrieron, tiene derecho a cobrar 13.7 millones de pesos; Primitivo Olán, un almacenista, acumula 6.2 millones de pesos; a Eleuterio Almeida, supervisor de obra, se le deben 5 millones; a la secretaria Lus María Ortiz, 4.4 millones, y al bombero Alberto Vázquez, 3.3 millones.

Para octubre de 2017 la deuda de Paraíso con el grupo, que también incluye a auxiliares, afanadores, técnicos y programadores, era de 95 millones de pesos, y el monto se sigue actualizando conforme pasan los meses y el municipio se declara incapaz de pagar.

Aunque la Corte ya destituyó y acusará penalmente al alcalde Bernardo Barrada y a nueve de los 11 regidores, sus reemplazos seguirán obligados a pagar, por lo que el Congreso de Tabasco tarde o temprano tendrá que autorizar una partida específica para zanjar el caso.

De las 27 personas que demandaron en 2001 ante el Tribunal de Conciliación y Arbitraje (TCA) de Tabasco, tres ya fallecieron, pero en el caso de dos de ellas, los deudos tienen derecho al dinero.

En 2005, cuando el TCA dictó laudo ordenando la reinstalación y pago de salarios caídos, la deuda total era de 38.9 millones de pesos, pero sucesivas administraciones del municipio simplemente ignoraron el caso, por lo que los trabajadores promovieron un amparo en diciembre de 2012.

Una vez concedido el amparo, a partir de marzo de 2014, el Municipio comenzó a hacer pagos parciales, que sólo han sumado 1.8 millones de pesos, es decir, 1.9 por ciento del total de la deuda.

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