Ciudad de México.- México acumula 150.000 muertos y 26.000 desaparecidos en la última década, revela un estudio elaborado por Open Society Justice Initiative (OSJI) junto a cinco asociaciones que documentaron casos para considerar que las fuerzas del Estado cometieron crímenes de lesa humanidad.

Ello ante la inacción de las instituciones de justicia y de gobierno: “México es un país rico en recursos materiales y capital humano, tiene la capacidad de hacer frente a la crisis de la impunidad, pero lo que falta es voluntad”, denunció el director ejecutivo de OSJI, James Goldston.

En un acto realizado en el Museo Memoria y Tolerancia, Goldston señaló que en este país hay homicidios, torturas y desapariciones consideradas como crímenes de lesa humanidad según la Corte Penal Internacional.

Ello porque promueven “una política de Estado u organizacional en un ataque generalizado o sistemático dirigido a la población civil”, señalan.

Para el director de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH), José Antonio Guevara, la “virtud” de este informe es que explica las “atrocidades” cometidas a partir del derecho penal internacional.

Por ello, casos como la desaparición de 43 estudiantes

de Ayotzinapa o el asesinato de civiles por parte de militares en Tlatlaya, Estado de México; deberían “despertar la obligación de las instituciones” a responder por las consecuencias de los crímenes.

Por el contrario, estos delitos se encuentran con un Estado que potencia la impunidad mediante un “insuficiente sistema judicial”. Entre 2007 y 2013 solo

se llevaron a cabo 29 averiguaciones militares con respecto a los asesinatos cometidos por miembros de las Fuerzas Armadas, según datos oficiales.

Y aunque no hay cifras “fiables de desapariciones”, solo hay 13 condenas por desaparición forzada -con la participación de fuerzas del Estado y algunas de estas quedan registradas oficialmente como “secuestros”, que suman 580.000 casos entre 2007 y 2014.



II EFE