México.- México finalizó ayer la implementación del nuevo sistema de justicia penal acusatorio, y abre una nueva etapa en la que enfrenta como mayores retos el cambio de mentalidad de los ciudadanos y las carencias en la formación de los funcionarios.

El término de la implementación en los estados de Baja California, Tlaxcala y Oaxaca ha puesto el broche al proceso de puesta en marcha del nuevo sistema, que entre otros aspectos garantiza la presunción de inocencia y está basado en los juicios orales.

El Poder Legislativo se apuró hasta casi el último momento para aprobar las leyes de justicia penal para adolescentes, de ejecución penal y las reformas a la ley contra la delincuencia organizada, complementarias al sistema y que fueron publicadas la tarde del jueves en el Diario Oficial de la Federación.

Así, finaliza esta primera etapa que comenzó en 2008, y que dio un margen de ocho años para que se realizaran las modificaciones correspondientes a nivel estatal y federal.

Ya no hay excepciones: el sistema, formalmente, ya está operando al 100 %. Sin embargo, “en la práctica podemos decir que está en el punto de arranque”, explica la titular de la Secretaría Técnica del Consejo de Coordinación para Implementación del Sistema de Justicia Penal (Setec), María de los Ángeles Fromow.

El anterior sistema inquisitivo o mixto no respetaba la presunción de inocencia y tenía como epicentro el concepto de castigo, por lo que las nuevas vías alternativas de justicia implican que los ciudadanos realicen un cambio de mentalidad, explicó la titular de Setec.

II EFE