México.- Aunque los sismos no se pueden predecir, es conveniente tener un plan de emergencia para disminuir sus efectos y saber cómo actuar antes, durante y después de este fenómeno natural.

En México, en los últimos 200 años han ocurrido 75 sismos relevantes, de los cuales, 60 tuvieron una magnitud mayor o igual a siete grados en escala de Richter.

Por ello, es necesario establecer acciones que incluyan medidas para prepararse, actuar, y revisar ante la ocurrencia de un movimiento telúrico, recomienda el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred).

De acuerdo con una infografía emitida en la página de Internet de dicho organismo, antes de un sismo se debe preparar un plan familiar de protección civil, organizar y participar en simulacros de evacuación, identificar las zonas de seguridad, revisar las instalaciones de gas y luz, y almacenar agua y alimentos no perecederos.

Durante el movimiento telúrico, es necesario alejarse de ventanas y objetos que puedan caer y ocasionar lesiones, se debe conservar la calma y ubicarse en la zona de resguardo.

Cortar el suministro de gas y electricidad es otra de las sugerencias, así como alejarse de postes, cables y marquesinas, y estacionarse lejos de edificios altos, en el caso de estar conduciendo.

Después del sismo, lo primero que hay que hacer es revisar las condiciones de la casa o inmueble para descartar algún daño en su construcción.

Para salvaguardar la integridad, es recomendable no encender cerillos o velas hasta asegurarse que no haya fugas de gas, y utilizar el teléfono sólo para atender emergencias.

También es necesario mantenerse informado, ya que se pueden presentar réplicas; no difundir rumores, y atender las recomendaciones de las autoridades.

Con dichas sugerencias se busca reducir la posibilidad de que haya daños materiales y pérdidas humanas, ya que el principal objetivo es salvaguardar la integridad de la población.

NTX