Inicia la campaña 46a. de labio y paladar hendido y que tendrá lugar en el Hospital Covadonga de Córdoba. Ya los trabajos de los médicos comenzarán el lunes 13 y terminarán el 16 de este mismo mes.

Para mí lo extraordinario es que por esta y las anteriores ocasiones, la campaña sea totalmente gratuita, según lo anunció ayer El Mundo y en un centro hospitalario que tiene un gran prestigio "y que es tan cariñoso".

Siempre es digno del general reconocimiento el noble gesto de servir al público en general operaciones que serán gratuitas. Ahora con lo caro que está todo si una persona no tiene derecho a ser atendida en un centro público, sea el Seguro Social, el Centro de Salud, el Issste, etc., tiene que pagar al médico o al especialista que suele cobrar en Córdoba muy merecidamente pero sucede que la situación para la mayoría de la gente empuja a los pacientes al fallecimiento.

Lo repito: mil gracias a los integrantes, a las personas físicas y morales que se prestan a ejercer por estos días una atención gratuita al público que necesite de ella.

Tratando de otro asunto, creo también oportuno que haya una persona y una institución que vigile los gastos del gobierno federal. Todos sabemos cómo anda la calidad moral de nuestros altos funcionarios; lo sabemos desde muchos sexenios atrás. La corrupción ha venido creciendo desde que los civiles subieron al poder, dejándolo a cargo de los licenciados, de los economistas, de los graduados en los más famosos centros de estudio del extranjero, donde aparece que no se imparte la cátedra de ética.

Es el caso que hoy una mujer y su grupo se han lanzado con valentía a denunciar lo que se sabía del régimen actual pero no tan grande. Se señala el despilfarro del gobierno en publicidad; sesenta mil millones de pesos en los seis años.

Las personas de otros países se dicen: ?Cómo es posible que los mexicanos no hagan algo para evitar que continúen tan increíbles atracos; son peores que Duarte.

Y como las cosas no pueden cambiar aquí donde el gobierno se defiende con el silencio, qué podemos hacer y no protestar ni levantarnos en armas porque el que gobierna tiene las llaves de San Pedro (léase las fuerzas armadas de aire, mar y tierra) y ante esa situación ya nadie se quiere morir. Preferible aguantarse y acomodarse. Otros, menos afortunados, asaltan y roban aunque la delincuencia ya está muy competida.



Rubén Calatayud


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