Escenarios

Luis Velázquez

El domingo 5 de junio estremeció a Veracruz. La población electoral decidió lanzar al PRI del palacio principal de gobierno en Xalapa. En el último conteo del OPLE, el candidato del PAN y PRD quedó con un millón 55 mil 544 votos. El candidato tricolor, 929 mil 485. El primero, el 34.40 por ciento de la votación. El segundo, el 30.29%.

Por eso, y según las versiones, la doctora Karime Macías está desconsolada. Nunca lo imaginó. Javier Duarte, su esposo, ha envió a su partido a la derrota. Cinco años y medio, abonando el hartazgo y el repudio popular.

Pero de igual manera resulta apocalíptico el resultado de los demás candidatos. Simple y llanamente, el hazmerreír. Por eso, incluso, el AVE y el Partido Cardenista perdieron el registro. Y los otros, el derecho a las prerrogativas. Pena de la pena ajena.

En la campaña, los cinco candidatos restantes se jactaron de llevar la delantera en la encuesta. Estaban seguros de ganar. Vaticinaban como profetas la victoria para ellos. Un triunfalismo que los ha dejado en evidencia. "El pez por su propia boca muere".

Por ejemplo, el más soberbio y petulante, Alejandro "El pipo" Vázquez Cuevas, candidato del Pes, sólo obtuvo 33 mil 933 sufragios, equivalente al 1.11%.

La vergüenza total y absoluta. ¡Pobrecito mesiánico! Iluso que se construyó un mundo color de rosa a su medida. Triunfalista romántico. De la gloria que vivió en el PAN, donde pudo alcanzar el estrellato, al infortunio y la desventura.

Otro mesiánico con su cara redonda que nunca sonríe. Armando Méndez de la Luz. Caminando seriezote en un anuncio espectacular, como si fuera el destroza/corazones. Yo soy la verdad. Yo soy la luz. Apenas, apenitas, 37 mil 31 votos. El 1.21 por ciento de la votación total.

Nacidos para perder, ¿les gusta andar de monjes locos? Sin duda.

Como los otros, ninguna posibilidad tenía. Pero se lanzó. Híjole, resulta difícil entender y comprender su naturaleza humana, de por sí tan compleja. ¿Qué ganó? Nada, aun cuando quizá alimentó su frivolidad. Verse en los titulares.

2

Alba Leonila Méndez Herrera, 37 mil 31 sufragios. El 1.21 por ciento de la población. Una bicoca, por ejemplo, ante el millón 55 mil 544 votos de Miguel Ángel Yunes Linares, por cuya razón, dice, abandonó el PAN.

Yo fui pobre, dijo. De niña anduve sin zapatos y muchas veces pasó el día sin comer.

Su discurso, pues, convenció a muy pocos. Demasiados pocos. Ni siquiera, vaya, a la población electoral femenina, que a "ojo de buen cubero" son más que los hombres. Ni siquiera la solidaridad de género operó a su favor.

Tanto gasto de las prerrogativas electorales para tan pobre resultado.

La usurpación andando. Mejor hubiera quedado ante la percepción ciudadana declinando por otro candidato, digamos, por alguno de los del llamado "Chiquitillaje" para levantar expectativas.

Juan Bueno Torio fue el único candidato ciudadano, la cancha que Gerardo Buganza Salmerón le dejó libre. 62 mil 487 votos hablan de su impacto en la ciudadanía. El 2.1 por ciento del total.

De nada valió, entonces, su trayectoria. Ex diputado federal y ex senador. Subsecretario de Economía. Director de Pemex-Refinación. Empresario exitoso.

Más, mucho más, impactó el desconocido Cuitláhuac García Jiménez, el profe con tiempo completo en la UV y en una escuela técnica de Banderilla. El discípulo de "El peje", con sus 809 mil 964 votos. Dato insólito. Sorpresivo, por más y más que en el otro lado de la orilla se asegura que fue el "Plan B" de Javier Duarte y su equipo.

3

El último conteo del OPLE resulta indicador:

PAN, como partido político, primera fuerza electoral en Veracruz.

MORENA, segundo. Y el PRI, tercero. ¡Vaya revolcada! Tal cual, el efecto Andrés Manuel López Obrador, de cara a la elección presidencial del año 2018, en que de nuevo será postulado.

Y si alguna duda existiera, lo observa el reporterazo Ignacio Carvajal García. En el sur de Veracruz, dice, MORENA ganó las curules en Cosoleacaque, Minatitlán y Coatzacoalcos, tanto la urbana como la rural. Pero lo impresionante es lo siguiente: los cuatro candidatos de MORENA, inmensos desconocidos. Sin trayectoria pública. Sin biografía social. Las personas más comunes y sencillas del mundo.

Tal, sin embargo, la dimensión del hartazgo social y el repudio popular y el coraje social en contra de Javier Duarte y los duartistas, con su estilo personal de ejercer el poder y gobernar.

Y aun cuando JD hable de "mentes tortuosas", infamias, balandronadas, insultos, rencores y venganzas, obsesiones y perversiones y de vengadores justicieros, la realidad es una sola:

JD ha enviado a su partido al tercer lugar de la preferencia electoral en Veracruz. El PRI y los priistas, estremecidos con su derrota. JD se irá de Xalapa el 30 de noviembre, pero desde ahora ha dejado un ejército de huérfanos a quienes nada consuela, porque de por medio está su destino laboral inmediato. El subempleo y el desempleo. Empezar de cero, como si el pasado de nada valiera.

En todo caso, JD se irá, pero con el problema económico de varias generaciones resuelto. Igual otros duartistas.

Héctor Yunes regresará al Senado. Y Érika Ayala, a la CNOP y al liderazgo sindical en el COBAEV.

Pero los demás, que son la mayoría, a apretarse las tripas y tocar puertas en otras latitudes.

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