Ginebra, Suiza.- Miles de migrantes se encuentran en condiciones inhumanas en centros de detención en Libia, acusó el Alto Comisionado de la ONU para Derechos Humanos Zeid Ra'ad Al Hussein.

Los migrantes detenidos por las autoridades de Libia, la mayoría africanos, son condenarlos a detención arbitraria e indefinida y expuestos a tortura, violación, trabajo forzoso, explotación y extorsión, consideró.

Los detenidos no tienen ninguna posibilidad de impugnar la legalidad de su detención, y no tienen acceso a la asistencia jurídica, señala el organismo en un comunicado.

"Somos como una caja de cerillos. No dormimos, tenemos enfermedades, carecemos de alimentos, no nos duchamos durante meses. Todos vamos a morir, este es el calvario, es excesivamente difícil sobrevivir con ese olor de heces y orina, mientras muchos yacen inconscientes en el suelo" , dijo uno de los entrevistados por la misión de la ONU, según el documento.

Zeid urgió al Gobierno de Trípoli a despenalizar la migración irregular para garantizar la protección de los derechos humanos de los migrantes.

Al mismo tiempo deploró la política de cooperación de la Unión Europea de con las autoridades libias para interceptar a los migrantes en el mar Mediterráneo y trasladarlos a las prisiones en Libia.

"El sufrimiento de los migrantes detenidos en Libia es un ultraje a la conciencia de la humanidad", condenó Zeid en un mensaje dirigido a la prensa en el que critica que una situación de por sí difícil se ha convertido ahora en "catastrófica".

"La comunidad internacional no puede seguir ignorando los horrores inimaginables sufridos por los migrantes en Libia, y pretender que la situación sólo puede remediarse mediante la mejora de las condiciones de detención", dijo.

Según el Departamento Libio de Lucha contra la Migración Ilegal (DCIM), 19 mil 900 personas se encontraban en esos centros a principios de noviembre, en comparación con los cerca de 7 mil a mediados de septiembre.

Este fuerte aumento de las detenciones se produjo tras violentos enfrentamientos en Sabratha, una ciudad del oeste de Libia de donde los migrantes suelen partir hacia Europa.

Zeid señaló que la UE, incluyendo Italia, están prestando asistencia a la Guardia Costera de Libia para interceptar barcos migrantes en el Mediterráneo, incluso en aguas internacionales, a pesar de las preocupaciones planteadas por los grupos de derechos humanos.

Del 1 al de noviembre observadores de derechos humanos de la ONU visitaron cuatro instalaciones del DCIM en Trípoli, donde entrevistaron a detenidos que han huido del conflicto, la persecución y la pobreza extrema de África y Asia.

"Los monitores se sorprendieron por lo que vieron: miles de hombres demacrados y traumatizados, mujeres y niños apilados uno encima del otro, encerrados en hangares sin acceso a las necesidades más básicas, y despojados de su dignidad humana", deploró Zeid.

"No podemos ser un testigo silencioso de la esclavitud moderna, violación y otras formas de violencia sexual y homicidios ilegítimos en el nombre de la gestión de la migración'', afirmó.

Reforma