Medellín (Colombia).- El asesinato de los tres miembros del equipo periodístico del diario ecuatoriano El Comercio secuestrados en la zona de frontera con Colombia cayó hoy como una bomba en la reunión de medio año de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que repudió con total firmeza el "cobarde" crimen.

La reunión que comenzó este viernes en Medellín para evaluar durante tres días el estado de la libertad de prensa en el continente americano recibió la peor noticia antes de terminar la primera parte de la jornada, cuando el presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, confirmó el fatal desenlace del secuestro que comenzó el pasado 26 de marzo.

El asesinato del periodista Javier Ortega, de 36 años; el fotógrafo Paúl Rivas, de 45, y el conductor Efraín Segarra, de 60, crimen sobre el cual comenzaron a circular versiones el pasado miércoles en Colombia y Ecuador, fue confirmado "con profundo pesar" por Moreno.

Una vez conocido el pronunciamiento de Moreno, el presidente del Grupo Editorial El Siglo-La Estrella de Panamá, Eduardo Quirós, que conducía un panel en el auditorio, interrumpió el debate para pedir un homenaje a los fallecidos con un minuto de aplausos de pie.

"Ese silencio se tiene que escuchar porque lo último que podemos hacer es quedarnos callados", dijo.

La SIP, en su calidad de guardián de la libertad de prensa en las Américas, emitió poco después un comunicado en el que condena en los más duros términos el triple asesinato.

"No solo estos tres colegas sino también los pueblos de Ecuador y Colombia, y el periodismo de toda América han sido ultrajados por este tipo de crimen inhumano y atroz que creíamos desaparecido de la región", señaló la SIP en una declaración leída por su presidente y del diario peruano La República, Gustavo Mohme.

Junto a la SIP suscribieron la declaración la Asociación Colombiana de Medios de Información (AMI) y la Asociación Ecuatoriana de Editores de Periódicos (AEDEP).

Mohme compareció ante el auditorio para leer el comunicado en compañía de otras autoridades y miembros del Comité Ejecutivo de la SIP.

Lo acompañaron el director del diario bogotano El Tiempo, Roberto Pombo; su colega de la Silla Rota, de México, Roberto Rock; el presidente del Grupo OPSA, de Honduras, Jorge Canahuati; el director ejecutivo de la SIP, Ricardo Trotti, y el director de El Diario, de Portoviejo (Ecuador), Pedro Zambrano.

La declaración tacha de "delincuentes narcoterroristas" al grupo que secuestró y asesinó al equipo de El Comercio y asegura que ese crimen "enluta al periodismo y la prensa mundial".

"Solicitamos a las autoridades correspondientes que no hagan ninguna concesión al terror y que, frente a él, todos los países y las instituciones actúen con la máxima celeridad y energía, con respeto a los derechos humanos, para capturar a los criminales y someterlos a la justicia", agrega la declaración.

La SIP y las otras dos entidades pidieron igualmente a los mandatarios reunidos desde hoy en la VIII Cumbre de las Américas, en Lima, "que el asesinato de estos nuevos mártires del periodismo no quede impune".

El asesinato también fue condenado enérgicamente por el director general de la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), Jaime Abello Banfi.

"Como colombiano me da vergüenza que un grupo armado de este país haya tenido que ver con esas muertes, es muy triste", afirmó Abello, quien pidió "luchar no solo por el respeto al periodismo y la libertad de expresión sino por una verdadera paz en Colombia; la paz es una tarea pendiente en este país", manifestó.

A pesar del golpe anímico que supone la tragedia, la SIP mantuvo su programación de paneles y debates sobre asuntos como la ética periodística, la evaluación del negocio digital en los diarios latinoamericanos y los nuevos paradigmas para maximizar el tráfico en las plataformas de información.

Mañana, en su segunda jornada, la Comisión de Libertad de Prensa e Información presentará los informes de cada país y debatirá la transparencia y el acceso a la información, en particular fenómenos como las noticias falsas. EFE