Una vez que inició el programa estatal de Ordenamiento Vial, el parque vehicular diminuyó un 20% y se espera que la reducción siga, lo que derivará en el análisis del ajuste de la tarifa, en base al aforo de usuarios y precios del combustible, aunque no hay certeza que sea a la baja.

En cada incremento de tarifas los empresarios argumentan competencia a la alza; la última vez fue en el 2016, sin autorización de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), que tampoco tuvo una acción para impedirlo, sin embargo y con la eliminación paulatina de concesiones, que a la fecha es de 20 mil unidades, quedando 83 mil en circulación, no hay garantía que los costos de traslado bajen para el usuario, dijo ayer el director de Transporte Público del Estado, Rafael Eugenio Escobar Torres.

“Una vez que hayamos concluido la segunda etapa del ordenamiento veremos que tanto aumentó el aforo en los camiones, qué tanto las corridas en los taxis y en ese momento estaremos en posibilidad de hacer un estudio verdadero, que nos lleve a la determinación de aumentar o disminuir tarifas”, explicó.

Según el funcionario, con este programa estatal del Ordenamiento Vial, que incluye cuatro etapas: empadronamiento, revista vehicular, examen Antidoping y emplacamiento, se han detectado, con la primera fase, personas que operaban con la delincuencia, por lo que aseguró se están cumpliendo los objetivos.



V. Montalvo R.

El Mundo de Córdoba