La Diócesis de Córdoba condenó el asesinato de un menor de edad, cometido en el municipio de Acultzingo a manos de su padre, y catalogó el hecho como una crisis de moralidad que las familias viven a consecuencia de los vicios, las drogas y la corrupción.

“Desgraciadamente los vicios, las adicciones y la corrupción que se ha dado ha propiciado todo este trasiego de cosas que hacen daño a las personas. Especialmente cuando es más vulnerable o pequeñito como el caso dramático que es el propio padre que mata de una manera horrorosa a su criaturita”, comentó el obispo Eduardo Patiño en la rueda de prensa dominical.

“Las generaciones más jóvenes no le dan el valor al ser humano”, externó.

Comentó que en el fondo hay una deformación de la mente de este joven que mató a su hijo y aseguró que las autoridades deberán esclarecer bajo qué efectos cometió el crimen.

“Entre más dejemos en libertinaje a las familias y a los jóvenes, se van a seguir agrediendo a todos... nosotros seguiremos condenando todo tipo de asesinatos, de cualquier naturaleza”.

En otro tema criticó que haya un desprecio por las mujeres ante tantos homicidios. Asimismo, lamentó que Córdoba siga encabezando las cifras de inseguridad a nivel nacional, pero atribuyó el hecho a que la ciudad ha sido blanco de ejecuciones de gente de otros municipios o cadáveres que sólo vienen a ser arrojados.

“Sin minimizar la tragedia, lo que sí podemos decir es que se pueden aprovechar de la buena voluntad de pueblos que son pacíficos”.

El prelado dijo que incluso por la inseguridad ha habido zonas donde los sacerdotes omiten visitar a enfermos de noche o incluso suspenden las celebraciones nocturnas.

Esta semana, el Obispo visitará el sábado la parroquia de Cristo Rey, en Potrero Nuevo, en donde presidirá unas confirmaciones al medio día.


Noé Carrillo Molina

El Mundo de Córdoba