El ambiente culinario de Córdoba está de luto. La señora Marta Silvia Cabral Pérez, a quien sus allegados conocían como “Marsil”, tuvo que partir de este plano terrenal. Sus lectores la recuerdan con cariño gracias a las decenas de exquisitas recetas que compartió a través de las páginas de diario El Mundo.

Aunque la tristeza embarga a la familia, también queda la tranquilidad que otorga la esperanza de volvernos a encontrar en otro sitio, uno mejor. Y así, sus hijos Alejandra, Carlos y Mariana Perdomo Cabral, mantienen el mejor recuerdo de una gran persona, su madre.

Entre la sociedad de Córdoba y de Fortín, Marsil fue reconocida gracias a su actividad como dama voluntaria de la Cruz Roja, así como directora de la Mesa Panamericana, además de haber sido integrante del Club Literario de la Casa de la Cultura, en Fortín.

La pasión por la cocina y las grandes recetas fue herencia de su madre, la señora Aurea Pérez de Cabral, así como su talento literario lo fue de su padre, don Ignacio Cabral, catalogado como uno de los cronistas de la ciudad de Córdoba.

Marsil acostumbraba escribir calaveras cada año en el mes de noviembre, talento reconocido entre su familia y amigos.

Su colaboración en El Mundo data del 22 de junio de 2015. Por más de dos años, Marsil se mantuvo activa en estas páginas, acercándose a sus lectores que gustaban de seguir sus recetas de cocina en las páginas de la sección Sociales.

Este día, a las 12:00 horas, personas cercanas y queridas acompañarán a la familia de Marsil en la iglesia de El Carmen, donde se oficiará una misa en honor a una gran mujer, gran chef y gran ser humano. Descanse en paz.


De la redacción

El Mundo de Córdoba